Inaugurada en 1931, no sólo fue la primera fábrica de neumáticos de la Argentina. También marcó el debut industrial de Goodyear en América latina. Sin embargo, en noviembre de 1999, la estadounidense decidió apagar sus hornos y sumarse al éxodo de autopartistas que buscaron en la devaluación brasileña el amparo financiero para su subsistencia en el Mercosur.

A casi una década de ese cierre –que eliminó 950 puestos de trabajo–, retomar la producción en el país es, de momento, un capítulo cerrado para la compañía. “En términos de costos, todavía nos es más conveniente continuar importando que empezar a fabricar en el país , aseguró ayer Paul Cadena, gerente general de Goodyear Argentina, tras la presentación de la nueva gama de productos con el sello de las alas.

Goodyear importa sus productos de Brasil y China, principalmente. Una ecuación que cierra, aún, con real apreciado, asegura el ejecutivo. Es que, amén de la incertidumbre común al sector –tensión salarial y escasez energética se convirtieron el año pasado en producción perdida y sobrecostos para algunas fabricantes–, cualquier proyecto de fabricación local demandaría la compra o construcción de una planta nueva para Goodyear, ya que la de Hurlingham –un inmueble de 70.000 metros cuadrados, sobre una superficie de 242.000– no es más un activo de la compañía. Desde principios de año, pertenece a una empresa, Good Park, que presupuestó u$s 8,5 millones entre la compra y su reconversión en un centro logístico para terceros.

La industria automotriz fue uno de los sectores que más rápido salió de la crisis. Entre 2002 y 2007, más que triplicó su producción, a 544.647 unidades, y multiplicó sus ventas por seis, a casi 570.000 patentamientos. Tamaña recuperación traccionó a los fabricantes de neumáticos, entre otros segmentos del autopartismo. Desde la devaluación, la producción local de cubiertas creció 52%, a más de 12,2 millones de unidades el año pasado. El consumo aparente subió de 4,6 millones 11,2 millones, según la Cámara de la Industria del Neumático (CIN).

Hacia 2010, las terminales proyectan fabricar 750.000 autos. Las fabricantes de neumáticos aún activas –Pirelli, Bridgestone-Firestone y Fate, que trabajan casi a 100% de su capacidad– pusieron en marcha inversiones por casi u$s 100 millones para acompañar ese crecimiento. Goodyear, que además importa de Estados Unidos, Europa, Perú, Colombia y Venezuela, también quiere ampliar su participación en ese segmento, en el que actualmente provee a Renault y Toyota.

“Estamos en tratativas para abastecer a más proyectos , dice Cadena. Fiat, Ford, General Motors, Honda, PSA Peugeot Citroën, Renault y Volkswagen son las automotrices que fabricarán nuevos modelos.