

La carne quiere dejar por un tiempo el centro de la escena. Para eso, los frigoríficos continúan avanzando en un plan para presentar al Gobierno que limitará las exportaciones, y que apunta a estabilizar el precio de los cortes vacunos en el mercado interno.
Las principales cámaras que nuclean a la industria frigorífica quieren tener listo en los próximos días el esquema que implicará que cada frigorífico reduzca durante 2006 un 25% sus ventas externas de carne. “La propuesta todavía no esta terminada y se sigue discutiendo, pero en grandes términos hará que nos autoregulemos en las exportaciones , aseguró una fuente del sector.
El último año, las colocaciones externas alcanzaron las 750.000 toneladas, volumen que será tomado como referencia para establecer la restricción. Así, en caso de que el plan sea finalmente consensuado, se dejarían de vender a distintos países unas 180.000 toneladas durante 2006 para ser volcadas al consumo local. De esta forma, las exportaciones se ubicarán en el mismo nivel que lograron en el año 2004, que aunque nada despreciable, supondría un duro retroceso para el sector.
Aunque de la negociación participan cámaras como Cadif, Ciccra, Fifra y Unica, es sin duda ABC, la que se verá más afectada por el plan, ya que sus frigoríficos asociados son responsables del 80% de las exportaciones de carne. De ahí que todavía no se hayan puesto de acuerdo las cinco entidades del sector sobre el documento final que presentarán al Ministerio de Economía.
Sin condiciones
Las empresas ya anticiparon que su propuesta no está atada a condiciones. En las negociaciones que hasta mediados de enero llevaban adelante el sector de la carne y el Gobierno, cualquier límite a los precios dependía de que se redujeran las retenciones a la exportación. Justamente esto es lo que hizo que fracasara un acuerdo que sumara a toda la cadena de la carne y motivó un duro enfrentamiento entre algunas entidades y el Gobierno.
En cambio, ahora los frigoríficos reconocen que primero se debe mejorar el abastecimiento interno de carne limitando los embarques para después sentarse a discutir cualquier modificación de los gravámenes a las ventas externas. De aprobarse la propuesta, las cámaras del sector dan por descontado que se descomprimirá la tensión entre mercado local e internacional..










