

La estrategia oficial para controlar la inflación tuvo ayer un nuevo capítulo: la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) y el Gobierno resolvieron que harán estudios conjuntos de la estructura de costos de producción de aquellos alimentos y bebidas que sigan aumentando de precio para determinar los casos en que haya subas injustificadas.
El titular de la entidad, Alberto lvarez Gaiani, junto con otros empresarios se reunió con los secretarios de Política Económica, Oscar Tangelson y de Coordinación Técnica del Ministerio de Economía, Lisandro Salas, con los cuales analizaron las condiciones de las industrias del sector.
Como era de prever, la carne fue uno de los productos del que más se habló durante la reunión. El encargado de explicar la conflictiva situación que atraviesa este producto fue Luis Bameule, presidente del frigorífico Quickfood y vicepresidente de la entidad empresaria.
Los representantes del Gobierno también se mostraron preocupados por las subas registradas en las bebidas sin alcohol y alcohólicas. Según los empresarios, se trata de aumentos estacionales explicados por la llegada del verano y el mayor consumo, normal durante fin de año.
Mas allá de esto, Copal y el Gobierno acordaron que harán análisis conjuntos de aquellos productos que registren alzas de aquí en más. “Se va a hacer en la medida que los productos lo necesiten y vamos a mantener el diálogo permanente con Economía , aseguró lvarez Gaiani.
Durante el encuentro, los empresarios volvieron a echarle la culpa de los aumentos al incremento del valor de los insumos. En particular, hablaron de algunos a los que consideran monopólicos como el aluminio, el vidrio y la hojalata. Según lvarez Gaiani, todos estos tienen mucha incidencia sobre los alimentos y bebidas, principalmente de menor valor.
Copal pidió una vez más al Gobierno que consiga la colaboración del sector sindical para que no se produzcan nuevos reclamos salariales que terminen afectando el precio de los productos. Además, que logre que los intendentes moderen el impacto que tienen algunos impuestos municipales como las tasas de abasto, publicidad y bromatología.










