

El rojo en la balanza comercial con Brasil superó en los primeros siete meses del año el déficit acumulado en todo 2004. De mantenerse la tendencia el desequilibrio sumará a fin de año más de 3.500 millones de dólares, en medio de una brecha que no tiene perspectivas de cerrarse.
A esta comprobación arribó el Centro de Estudios para las Negociaciones Internacionales (CENI) de la Unión Industrial Argentina, sobre la base de información estadística difundida por la Secretaría de Comercio Exterior (Secex) de Brasil.
En julio la balanza bilateral arrojó un saldo negativo para la Argentina de 346 millones de dólares, como consecuencia de exportaciones por 503 millones e importaciones por 849 millones. Se trata del tercer mes consecutivo con déficit superior a 300 millones. Este resultado se da en medio de una desaceleración del intercambio bilateral, ya que desde abril, tanto las exportaciones desde la Argentina como las importaciones desde Brasil crecen a tasas interanuales declinantes.
El trabajo del CENI destacó que el déficit comercial en los primeros siete meses (1.909 millones) superó en 6% el saldo negativo de los doce meses de 2004, como resultado de exportaciones por 3.488 millones e importaciones por 5.397 millones. “Nada indica que la brecha vaya a reducirse en el corto plazo , señaló el estudio.
En términos interanuales las colocaciones argentinas en el mercado brasileño aumentaron 15% en los primeros siete meses, mientras que los despachos brasileños en la plaza local se incrementaron 35%. En el primer caso la variación obedeció a una mejora en los precios, en cambio en el segundo obraron tanto precios como cantidades.
La Argentina realiza en Brasil el 34% de sus compras externas, mientras que Brasil integra sus importaciones con un 8,7% de productos argentinos. Sin embargo, la diferencia no es sólo cuantitativa. Así, la participación brasileña en las compras totales del país sube a 41% en el renglón de los bienes de tecnología intermedia. En cambio, la participación local en las compras de Brasil alcanza el registro más alto (13%) en el rubro de los productos primarios.
Estos productos representan el 26% de las ventas argentinas en el mercado brasileño, en comparación con el 18% correspondiente al complejo automotor y otro 22% del resto de manufacturas de tecnología intermedia.
Las colocaciones de las firmas brasileñas en el mercado argentino están integradas en un 29% por bienes de tecnología intermedia a los que se suma el 25% correspondiente a la industria automotriz.
El trabajo del CENI señala que a excepción de productos primarios y del rubro “otros productos , el saldo comercial es negativo para la Argentina en todos los renglones. En el conjunto de bienes manufacturados (tecnología baja, intermedia y alta) el déficit sumó en siete meses 2.533 millones, 40% más que el rojo registrado en igual período de 2004.
Desde el punto de vista de los bienes por uso económico, el 45% de las colocaciones locales en el mercado brasileño correspondieron a bienes intermedios y 16% a combustibles. Sin embargo, los rubros que mayor crecimiento registraron en esos meses fueron bienes de capital (65%) y piezas y accesorios de bienes de capital (33%). Trigo, naftas y vehículos de carga son los principales bienes colocados en el mercado brasileño.
También la mayor proporción de ventas brasileñas en la plaza local correspondió a bienes intermedios (39%), seguida por bienes de capital, 24% del total con un incremento de 44%. Automóviles, terminales portátiles de telefonía celular y vehículos de carga, encabezan las exportaciones desde Brasil.










