Aunque muchos crean que se trata de una práctica del pasado, el empeño de joyas es hoy una buena manera para conseguir financiación. En tiempos de tasas altas y en pleno auge del oro, dejar los objetos en “prenda en el banco parece una mejor opción que pedir un crédito personal. El trámite comienza cuando quien quiere empeñar algo se acerca al banco para consultar cuánto dinero le darán. Entonces los tasadores evalúan ese objeto y le ofrecen lo que consideran que corresponde. Si el que empeña está de acuerdo, le entregan el dinero y firman dos copias de un contrato al que llaman póliza. El objeto quedará en el banco en calidad de prenda durante los meses de plazo que se hayan establecido para devolver el dinero. Vencido ese lapso se puede pedir un mes más de prórroga, al cabo del cual quien tomó el préstamo deberá devolver el dinero más lo que resulte de sumar el 1,23% de tasa efectiva mensual. De lo contrario, el objeto pasará a remate. Si lo que se va a empeñar es una joya, resulta importante conocer la cotización que ese día tiene el oro. En el Banco Ciudad, ayer, el gramo de oro 18 kilates se pagaba a $48,54, un buen precio teniendo en cuenta que 2 meses atrás valía 10% menos. Aunque existen muchas casas de compra de joyas y antigüedades, en Capital Federal el único autorizado a realizar empeños es el Banco Ciudad. En el resto del país sólo lo hacen el Banco de Córdoba y el Banco Municipal de Rosario.