Sandra Smith estaba medio dormida pero todavía coherente. La titular del área de Tecnología de la Información de Toshiba Reino Unido había estado levantada hasta la una de la mañana, enviando mensajes de texto con instrucciones para un colega japonés que no tenía acceso a su correo electrónico desde Tokio: "Es algo bastante común, en realidad", admite Smith, cuya experiencia representa una faceta de la tendencia a trabajar desde cualquier lado y a cualquier hora.
Para algunos, la experiencia de trabajar fuera de la compañía involucra hacerlo desde sus casas. Para otros, desde cualquier lugar donde puedan encontrar conexiones para vincular su laptop y su teléfono móvil a la red corporativa. ¿Puede decirse que esto representa un progreso?
"Es algo bueno, pero tiene sus dificultades y dolores de cabeza, como descubrí anoche. Junto con la capacidad de acceder a los sistemas desde cualquier lado, viene la suposición de que eso también significa hacerlo a cualquier hora", explica Smith.
Scott Petty, titular del área de Servicios Globales de la consultora sudafricana Dimension Data, comparte esta opinión. "Los usuarios que trabajan desde el hogar a los que apuntan nuestros clientes son trabajadores del conocimiento y ejecutivos. Si uno fuera bondadoso, podría decir que el objetivo es que estos empleados logren un buen equilibrio entre su vida y su carrera, pero probablemente la idea sea hacerlos trabajar más duro y durante más horas", dice Petty con una sonrisa.
"La única razón para que uno quiera que sus empleados trabajen desde su casa es que eso sea beneficioso para la empresa", comenta Anton Grashion, estratega de seguridad de Juniper Networks, quien señaló las ventajas potenciales en materia de retención de personal en áreas difíciles.
Pero advierte que mucho depende de que la política de uso sea aceptable. Además, subrayó la necesidad de establecer normas claras en cuanto al tipo de software que puede instalarse en una computadora hogareña y desde qué dispositivos se puede tener acceso a información corporativa.
Flexibles
Pese a los riesgos, el fenómeno del trabajo flexible no da señales de disminuir. "Está creando un desafío interesante porque los límites de la red empresaria ya no son las paredes de la sede corporativa. La mayoría de las personas en esta posición serán gente de dinero: tendrán redes inalámbricas y querrán con más aplicaciones, y no sólo el correo electrónico. Ahora muchos CIOs hablan de soporte técnico extendido en las casas de los empleados", agrega Petty.
Una encuesta global realizada este año por Dimension Data reveló que, aunque dos tercios de las compañías apoyan el trabajo flexible -que incluye trabajar fuera del ámbito convencional de la oficina- sólo 43% de ellas estaban dispuestas a ofrecer soporte de IT. En el caso de las empresas más grandes, con 10.000 empleados o más, es más probable que brinden soporte. La telefonía móvil, las redes privadas virtuales y el correo electrónico son las aplicaciones más comunes.
Sin embargo, la pérdida de perímetro corporativo arroja dudas sobre una cantidad de temas prácticos, legales y de seguridad. Entre ellas, es posible que la principal sea la seguridad y los riesgos de pérdida de datos confidenciales.
Rory Alsop, consultor senior de Ernst & Young, indica cuál es la situación: "Muchas pequeñas compañías aceptan los riesgos involucrados en el hecho de que los empleados se conecten desde su casa, debido al ahorro que significa no tener que proveer ni el hardware ni el software. Las empresas más grandes tienden a tener un enfoque más maduro y cuentan con políticas establecidas que rigen el uso de las redes o de las computadoras que sus empleados tienen en su hogar. Pero eso no garantiza que estas políticas se vayan a cumplir o que los empleados entiendan las consecuencias legales de violar las normas de uso".
James Walker, de la firma taiwanesa especializada en banda ancha ZyXEL, señala que, "en lo posible, la compañía debe tratar que el trabajador a distancia tenga una computadora personal de la empresa, para que ésta pueda controlar las licencias para uso de las aplicaciones y asegurarse de que cuentan con las últimas actualizaciones en software antivirus y spyware .
“También puede retirar o reducir los derechos de administrador, para que el usuario no instale software que sea comprometedor", completa.
El experto se refiere también a la transferencia de datos entre un lugar y, potencialmente, muchos otros. “La mayoría de las empresas le paga al empleado la conexión de banda ancha en la casa y usan tecnología de red privada virtual", ejemplifica Andy Burton, CEO de Centennial Software -cuyos productos se usan para crear automáticamente un inventario del equipamiento de la compañía conectado a Internet y para diferenciar el equipo personal del profesional- subraya la importancia de acordar normas, pero es pesimista sobre el progreso hacia una situación ideal.
"La realidad es que la mayoría de las corporaciones quieren beneficiarse de la buena voluntad de su personal para brindar la libra extra de carne, pero no proveen los instrumentos y mecanismos para permitir que ese personal trabaje en un clima seguro y confiable", dice Burton.
Por su parte, Rob Bamforth, de la consultora Quocirca, sostiene que los activos de la empresa también están en riesgo. "¿Quien cubre el robo de una laptop de la empresa en el hogar del empleado? Podría decirse que tener valiosos equipos corporativos en casa aumenta el riesgo de robo, pero también que el hecho de que alguien esté en su casa durante el día desalienta el delito. Y habría que ver de qué manera esto afecta las primas de seguros y la relación entre el riesgo asegurado del personal y el de la empresa", concluye Bamforth.
Traducción: Graciela Rey