

El Gobierno decidió ampliar las restricciones al ingreso de carne de cinco estados brasileños y profundizó las medidas para asegurar que el temible virus de la fiebre aftosa no traspase la frontera argentina.
Luego de que se conocieran cuatro casos de la enfermedad en el estado de Paraná (a 80 kilómetros de la provincia de Misiones), el Servicio Nacional de Sanidad Animal y Calidad Agroalimentaria (Senasa) prohibió la importación de animales en pie, de carne bovina y de otras especies susceptibles al virus desde Mato Grosso do Sul, San Pablo, Santa Catarina y Río Grande do Sul. El anuncio se da en un ambiente de creciente desconfianza de muchos países sobre el verdadero alcance que tendría la expansión del virus en el país vecino.
Inicialmente, la Argentina sólo había limitado el ingreso de carnes de Mato Grosso do Sul, donde se registraron los primeros casos de la enfermedad. El gobierno de Lula aseguró desde un comienzo que la crisis estaba controlada y hasta deslizó la posibilidad de que el virus hubiera ingresado desde Paraguay, versión que éste país rechazó categóricamente.
La confirmación de nuevos casos en Paraná hace pensar que las campañas de vacunación que venía impulsando Brasilia no fueron cumplidas en su totalidad. La última semana, representantes de Brasil presentaron en el Comité Veterinario del Mercosur un análisis técnico sobre la crisis de fiebre aftosa, que no dejó conformes a algunos de los miembros del bloque. Según explicó una fuente del gobierno argentino, existe la sospecha de que el país vecino tuvo dificultades para gestionar campañas de vacunación que involucraran a todo su rodeo vacuno.
Hasta ahora, 43 países limitaron parcial o totalmente las compras de carnes brasileñas y pasarían por lo menos seis meses antes de que las restricciones puedan ser levantadas. En los últimos dos años, Brasil se había convertido en el principal exportador mundial de carne vacuna y este año ratificaría su liderazgo.
Cierre sanitario
El presidente del Senasa, Jorge Amaya, visitó ayer la provincia de Misiones para evaluar las medidas de prevención que se están realizando en la frontera argentina. En las últimas horas, el organismo dispuso de fondos especiales del Ministerio de Economía para incrementar el personal de control en los puestos fronterizos. Algunas partidas también fueron destinadas para la apertura de nuevos puntos de inspección en Misiones y Corrientes.
Al mismo tiempo, en los últimos días se reforzó la campaña de vacunación contra la aftosa en esas dos provincias y en Formosa, para lo que se dispuso de 80.000 dosis vacunas extras.
Tras su paso por Misiones, Amaya recorrerá hoy la frontera formoseña para evaluar la efectividad de los controles. Muchos productores ganaderos del noreste están reclamando al Gobierno el cierre sanitario de la frontera con Brasil para evitar que el país vuelva a caer en una crisis de aftosa similar a la que vivió en el año 2001. En el Senasa aseguran que ninguna medida está descartada y tras la inspección que finaliza hoy podría tomarse alguna decisión.










