A medida que los vuelos en jet privado se hacen más frecuentes en todo el mundo, crecen las opciones para obtener acceso a ese club exclusivo. No sólo se multiplican las empresas que ofrecen estos servicios sino que se han lanzado al mercado nuevos aviones muy livianos, que son más baratos.

Varias compañías, estadounidenses y europeas, operadoras de vuelos buscan explotar la oportunidad que ofrecen los nuevos aviones fabricados por empresas como Embraer, de Brasil, y el Cessna y Eclipse, de EE.UU.

JetBird, un grupo con sede en Dublin, Irlanda, apunta a convertirse en el primer operador paneuropeo de vuelos en jets privados de bajo costo. Doomhnal Stallery, el fundador de la empresa, planea ofrecer servicio premiun de jet privado a un precio hasta 50% inferior al de los servicios actuales y comparable al de los pasajes en clase business.

Por otra parte, los programas de tiempo compartido en los que los usuarios tienen una participación en la propiedad del avión y pueden usarlo una cantidad determinada de horas al año, contribuyeron a impulsar el rápido crecimiento de la aviación de negocios en los últimos años, ya que pusieron los jets corporativos al alcance financiero de un grupo mucho mayor de potenciales clientes.

Otro sistema es el de las tarjetas para viajes en jet privado. Este método permite pagar por anticipado por 25 horas de vuelo, como mínimo, y funciona de manera similar a las tarjetas para teléfonos móviles.