Las empresas familiares siguen ganando espacio en el negocio de la ropa para chicos. Mimo & Co y Cheeky, las dos principales empresas del sector, que hoy se quedan con el 60 % de la participación de las grandes marcas, pertenecen a grupos locales.
El segmento de ropa para chicos genera ventas por unos 270 millones de pesos anuales y no es sensible a la recesión.
Mimo & Co, la compañía fundada por Noemí Erejomovich, apodada Mimo, nació en 1965, cuando su iniciadora empezó a hacer muñecas de trapo en su casa mientras se quedaba con su pequeña hija. Los muñecos fueron creciendo en cantidad, al ritmo que invadían las diferentes habitaciones. Así llegó el primer taller y, a mediados de los ’70, se extendió la producción de ropa a locales propios. Hoy tiene 116 (30 propios y 86 franquiciados) en la Argentina y se expandió a otros 20
países, entre los que figuran destinos tan disímiles como Israel, Italia, Sudáfrica y Colombia. También acaban de inaugurar una sucursal en Miami y otra en Chile. En la Argentina no están previstas aperturas, sino remodelar los locales que ya tiene conforme a la nueva imagen.
Por su parte, Cheeky, que surgió por iniciativa de un matrimonio que no encontraba ropa que le gustara para vestir a su cuarto hijo, ya tiene 101 locales en la Argentina y otros 47 en el exterior.
La compañía ya sumó tres sucursales en los Estados Unidos, de las siete que tiene previstas para todo el año. Cheeky cuenta con puntos de venta en otros 15 países, entre los que aparecen Singapur, México y España. En el país, acaban de sumar nuevas unidades de negocios y una cadena para adolescentes llamada Cómo quieres que te quiera.