Terminado ya el traspaso al Estado del servicio y patrimonio que era de Aguas Argentinas, hace unos días surgió el primer reclamo que amenaza con llegar a la Justicia: unos 25 autos a disposición de gerentes y directores.
La salida de los directivos de Aguas Argentinas de sus oficinas fue repentina y no en el mejor de los términos. Al punto que la ex concesionaria habla ahora de un posible nuevo juicio por confiscación. A partir de esto, los gerentes y directores que se fueron con Suez, se llevaron los autos que la empresa les había entregado como un beneficio dentro del paquete salarial. En Agua y Saneamientos Argentinos SA (AySA), la empresa que comanda ahora Carlos Ben, hace 10 días reclamaron los 25 autos, año de fabricación 97-98, modelos Renault 19, Renault Megane y Renault Laguna. Los abogados de la nueva empresa estatal, dicen las fuentes, hasta amenazaron con ir a la Justicia porque los consideran patrimonio de la concesión, que fue revocada y devuelto el servicio, con todos sus activos, al Estado.
En Aguas Argentinas dicen que son, en realidad, no más de 17 autos, que siguen usando sus directivos y rebajaron la conflictividad considerándolo un tema administrativo. La ex concesionaria paga parte del consumo de nafta de cada ejecutivo de alto rango.
Galicia contra Suez
En otro orden, para Aguas Argentinas se viene un dura batalla judicial en tribunales locales. Su ex socio en las concesiones de Santa Fe y Buenos Aires, Banco de Galicia, presentó una demanda en su contra por sentirse perjudicado tras la declaración de nulidad contractual que impuso Suez en Santa Fe. La entidad financiera quería seguir en la concesión.
El gremio de los trabajadores de Santa Fe, también a favor de la continuidad de Aguas Provinciales de Santa Fe S.A., hizo lo mismo en los tribunales de esa provincia y planea presentar otras dos demandas contra Suez: una alegando una supuesta estafa en el reparto de dividendos y otra por conspiración contra la salud pública por el deterioro del servicio, en parte por falta de inversión tras cinco años sin actualización tarifaria.
Aguas Argentinas, desde hace unas semanas, recurrió a la Justicia comercial de Buenos Aires, para protegerse y se presentó en convocatoria de acreedores.
Amenaza con un juicio por confiscación de activos y su principal accionista, Suez, apuesta todo al juicio de arbitraje internacional por el que reclama un indemnización de u$s 1.700 millones por el congelamiento tarifario y pesificación del contrato de concesión.
Hoy, está prevista una reunión de directorio de Aguas Argentinas en Barcelona, España, donde se encuentra otro de los accionistas de la ex concesionaria, Aguas de Barcelona.
Para el 9 de junio, está prevista una asamblea de accionistas en Buenos Aires para discutir los términos de la convocatoria de acreedores y el balance de la empresa del año pasado.