

El empresario argentino Francisco de Narvaez y la firma francesa Casino Guichard Perrachon avanzaron en las negociaciones para comprar la cadena de supermercados Disco, al firmar un acuerdo de exclusividad con su controlante, la holandesa Royal Ahold, luego de que se cayera el contrato de mediados de noviembre pasado para su venta al grupo chileno Cencosud, dueño en el país de Jumbo.
Ayer, el grupo Royal Ahold firmó en Holanda un “acuerdo de exclusividad con De Narvaez -ex dueño de Supermercados Tía- y Casino Guichard Perrachon, sin dar mayores precisiones a la prensa, y a 12 días de que quedara sin efecto un acuerdo similar rubricado entre la firma holandesa y la chilena Cencosud.
La venta de Disco obedece a que para Ahold, si bien los supermercados argentinos son rentables, la nueva estrategia consiste en “concentrarse en los mercados donde se puede ser el líder o el número dos y desprenderse del resto de los establecimientos.
La disputa para adquirir la cadena de supermercados argentina comenzó el 17 de noviembre pasado, cuando el grupo chileno Cencosud y el controlante de Disco, el grupo Royal Ahold NV, firmaron un acuerdo de exclusividad de negociación de compra que se concretaría por un monto superior a los 350 millones de dólares.
Pero el pasado 12 de diciembre, el gerente general corporativo de Cencosud, Lawrence Golborne, confirmó que la firma desistió de su intención de comprar Disco y aunque no quiso revelar cuáles fueron las causas, admitió que “la difícil situación legal por la que atraviesa la cadena fue un factor determinante para la decisión final.
La operación en esa oportunidad entró en un cono de sombras luego de que el juez argentino Atilio Carlos González ejecutara la medida de “no innovar a solicitud de su par uruguayo Juan Carlos Contarín, quien lleva adelante una causa vinculada con el Banco de Montevideo.
Contarín, titular del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil de 2do. Turno de Montevideo, le solicitó su par argentino que no permita por 90 días el avance de la transacción y que notifique a los interesados en adquirir a la cadena de supermercados (Cencosud y el empresario de Narvaez) de que “en Uruguay existe un embargo trabado por los acreedores del Banco de Montevideo , lo que haría inviable la operación.
La inhibición se produjo a raíz de una demanda iniciada por ahorristas uruguayos del Banco de Montevideo, que pertenecía a la familia Peirano, propietaria de la cadena de supermercados Disco antes que ésta sea adquirida por el grupo holandés Royal Ahold NV.
Dicha indefinición por la medida judicial fue aprovechada por el grupo liderado por De Narvaez, quien la semana pasada retomó las negociaciones con Royal Ahold para cerrar un acuerdo de exclusividad y comenzar así a transitar el camino para quedarse con la cadena.
El ex dueño de Supermercados Tia habría mejorado además su oferta al grupo holandés para adquirir Disco, y según revelaron fuentes del mercado, la oferta se realizó ‘a pesar de las restricciones de público conocimiento y las dudas que el mercado tiene en la resolución‘ de esta operación.
En otra oportunidad, De Narvaez salió a defender su condición de argentino, al destacar en una solicitada publicada en los principales matutinos porteños que “como empresario nacional, entiendo que la empresa más importante para llevar adelante es hacer crecer a nuestro país .
“Soy un argentino dispuesto a invertir en una empresa como Disco, porque creo en nuestro país y creo que es posible reconstruir el empresariado nacional pensando en el bienestar de la población , expresó el empresario.
Disco es la segunda cadena de supermercados que opera en Argentina, con un 19,2% de participación del mercado. En el país, cuenta con una planta de personal de 17 mil empleados, distribuidos en sus 237 sucursales ubicadas en el Noroeste, la región de Cuyo, las principales ciudades de la costa atlántica, Córdoba y la ciudad de Buenos Aires.










