

Ante el repliegue de las marcas internacionales, se agudizó el ingenio de los emprendedores locales. Más de 16 compañías argentinas se sumaron en sólo doce meses al sistema de franquicias y un número similar tiene el proyecto en carpeta, según un relevamiento realizado por la Asociación Argentina de Franchising, en exclusiva para El Cronista.
Las opciones van desde empanadas hasta alfajores, pasando por peluquerías, proveedores de sistemas y cervecerías artesanales. Hay opciones para todos los bolsillos: arrancan en los $ 3.000 iniciales de un carrito para el lavado de autos en estacionamientos Pronto Wash hasta los
$ 700.000 necesarios para inaugurar un Terzo Milenio, la firma especializada en pisos y revestimientos graníticos.
Sin embargo, en la franja que va de $ 15.000 a $ 20.000, aparecen el negocio de venta de cubanitos artesanales y obleas rellenas de dulce de leche El Cubanero, la licencia para explotar la marca del instituto de inglés Liceo Cultural Británico y hasta el sistema de gabinetes para locutorios La Voix.
En la franja de los $ 20.000 se sumó la firma de esencias y estética fundada en Cariló, Maribé Lancioni.
Para quienes tengan más de
$ 30.000 disponibles las alternativas giran entre la gastronomía –Medialunas & Compañía y Zapi– hasta el rubro inmobiliario, con el Grupo Mega, o el turismo, con Six Travel.
En el segmento de los $ 100.000, los rubros que marca la Asociación Argentina de Franchising son disímiles: venta de hamburguesas (Paty Delivery), talabartería (El Nochero), pinturas (Pinturerías del Centro) y cafeterías (Bonafide).
En la liga de las marcas que requieren mayores desembolsos figuran las farmacias de Vantage, las librerías Librery y la cadena de venta de hamburguesas Mostaza. Otra de las novedades es Antares ($ 170.000), una empresa originaria de Mar del Plata especializada en cerveza artesanal.
La idea surgió cuando tres socios comenzaron a investigar el fenómeno microcervecero que se dio en Estados Unidos en la década del ’70 e intentaron replicarlo en el país. El objetivo es expandirse en Capital Federal y el interior.
Entre las alternativas de más de $ 400.000 aparecen los bares temáticos Cooper, que proyectan un recupero en 18 meses y una facturación de $ 700.000 por local que, como mínimo, debe tener una superficie de 250 metros cuadrados. En el mismo segmento figura Deep Blue que, según indica la consultora Gastrofranchising, promete una facturación anual de $ 1 millón por local y un recupero de entre 18 y 24 meses.
Opciones en carpeta
Las oferta de recién llegados al segmento está en alza.
Empanatta: busca dar pelea en el competitivo segmento donde Sólo Empanadas y El Noble Repulgue pisan fuerte. Para ello apunta al precio: lanzó la promoción de una docena a $ 7,90 y cuenta con constructora propia para el armado de los locales. Además, unifica la producción de empanadas en su planta de Barracas. Demanda una inversión inicial de $ 32.000 –aunque aumenta a $ 36.000 si la capacidad del horno es mayor–. En sólo seis meses abrió 16 locales y busca llegar a 80 puntos de venta antes de fin de año.
Cástor Pólux: La empresa surgió en diciembre de 2001 en medio de los saqueos. Su nombre nace de dos personajes de la mitología griega, Cástor y Pólux, que representan a la multiplicidad en una sola unidad. Se dedica a la venta de cosméticos, fragancias y sales. La inversión inicial más el fee de ingreso es de $ 54.000, según los datos de la Asociación.
Estancia El Rosario: El fabricante de alfajores cordobés busca replicar el formato de cafeterías que ya implementó su rival marplatense Havanna y también incorporó Balcarce. La inversión inicial es de
$ 40.000 y otorga exclusividad por zonas. Hasta el momento tiene un sólo local en manos de terceros, aunque proyecta un ambicioso plan de expansión. Cuenta con tres formatos: exclusivos, stands y compartidos, es decir dentro de sucursales de terceros.
Cabelo Kids y Tijerita’s Kids: Pelean el competitivo segmento de corte de pelo para niños. La primera demanda una inversión inicial de $ 70.000 y la segunda de
$ 46.000. Cabelo Kids es una empresa de origen brasileño que se caracteriza por sus originales servicios para chicos que incluyen desde peinados para fiestas infantiles hasta peladita de bebés.
Gruyenthal: Fue la alternativa que encontró Gustavo Cervetto para potenciar su distribuidora de fiambres y quesos San Nicolás. En 2000, cuando gran parte de sus 500 clientes comenzó a reducir el ritmo de sus demandas, creó Gruyenthal, un local de venta de vinos, embutidos y vinos, que desde 2003 da franquicias.
La oferta no termina ahí: en los próximos meses habrá nuevas empresas que se sumarán al sistema.










