La Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) eliminó el Impuesto de Sellos que se aplicaba sobre las financiaciones de tarjetas de crédito.
De esta manera, quienes pagan el saldo mínimo y financian el resto del resumen ya no deben abonar este tributo, lo que reduce el costo del financiamiento y genera un alivio concreto para los contribuyentes.
Tras ser aprobada en la Legislatura de la Ciudad y con el apoyo de distintos bloques, la medida se implementa en un contexto económico en el que muchas personas recurren a la financiación con tarjeta o enfrentan mayores dificultades para cumplir con los pagos en tiempo y forma.
Al quedar exentas del impuesto del 1,2% que anteriormente se aplicaba sobre estos movimientos, las financiaciones tendrán un costo menor, reduciendo el monto total a pagar.
La medida se da en un contexto en que se completan cinco meses consecutivos de caída en términos reales para los préstamos personales. Los niveles actuales de la tasa de interés no presentan un incentivo para endeudarse ante la baja de precios proyectada.
Por otra parte, un segmento de la clientela no está calificando para nuevas operaciones hasta que no regularice su situación de morosidad, o hasta que los bancos no reduzcan los niveles de riesgo admitido al nivel de los valores vigentes durante el primer semestre del 2025.
Por lo pronto, la iniciativa de AGIP se complementa con otras medidas orientadas a generar mayor alivio fiscal. Entre ellas, se destaca la ampliación de la exención del Impuesto de Sellos para la adquisición de viviendas únicas, familiares y de ocupación permanente en la Ciudad, con la actualización a $ 226,1 millones del valor máximo para acceder al beneficio.
Ambas propuestas forman parte de un conjunto de iniciativas que buscan simplificar trámites y brindar mayores beneficios. Se incluyen exenciones para distintos sectores y la ampliación de bonificaciones.