En esta noticia
El aumento de la morosidad se transformó en una de las mayores preocupaciones actuales para las familias, una situación que refleja la creciente dificultad para afrontar los compromisos financieros.
Según los últimos datos oficiales, si bien los deudores dejaron de crecer en junio, estos todavía se mantienen en niveles récord, dato motorizado en parte por la pérdida de poder adquisitivo y las altas tasas de interés.
Según un reciente informe que dio a conocer el Banco Central (BCRA), la tasa de morosidad entre las familias se ubicó en 12,77% en junio, lo que implicó una muy leve contracción en relación al 12,79% de mayo.
En ese contexto, el expresidente del BCRA, Martín Redrado, atribuyó al Gobierno una serie de decisiones en materia cambiaria y monetaria que, a su juicio, desarrollaron las condiciones que impulsaron la suba de la morosidad en los últimos meses.
Tasas y reservas: el origen de la morosidad, según Redrado
“¿Por qué subió la morosidad sobre todo a partir del segundo semestre del año pasado? Porque el Banco Central subió las tasas de interés a las nubes", lanzó Redrado en diálogo por Radio Mitre. En concreto, el economista recordó que las tasas “llegaron a un 120% para poder mantener la estabilidad cambiaria”.
Asimismo, remarcó que la suba de tasas fue una consecuencia directa de la falta de reservas en la autoridad monetaria: “Argentina no tiene todavía una política cambiaria de largo plazo, tuvo que subir la tasa de interés porque no tenía reservas”.
“Y esto fue una decisión deliberada, en el primer semestre del equipo económico y en particular del Banco Central de no comprar un solo dólar, aún cuando sabemos que es la época de vacas gordas”, agregó.
Redrado subrayó que la intención oficial de esta maniobra era dejar que el tipo de cambio se apreciara todavía más. “Eso hizo que se llegara al periodo preelectoral (de 2025) sin dólares. Entonces, para poder mantener cierta estabilidad cambiaria, hubo una decisión de política monetaria de subir la tasa de interés”, explicó.
Por eso, el analista no dudó en señalar a las medidas del BCRA como el “principio del problema” de la morosidad y enfatizó que “no puede hacerse el distraído” de las decisiones tomadas.