La reforma laboral tendrá un impacto profundo en los mercados, no solamente por el impulso que pueda darle a las acciones y bonos argentinos, sino también por la creación de un nuevo jugador que aportará liquidez y volumen: el Fondo de Asistencia Laboral.
El FAL, que será administrado por entidades habilitadas por la Comisión Nacional de Valores (CNV), se destinará a pagar indemnizaciones cuando se extingan las relaciones laborales.
Ese dinero será invertido en valores negociables, entre ellos títulos públicos. La medida aportará un flujo de fondos constante al mercado de capitales, lo que implicará más liquidez, profundidad y volumen en la Bolsa local. Según los analistas consultados por El Cronista, será un jugador clave en las licitaciones del Tesoro que se celebren a partir de junio, cuando entre en vigencia la ley.
El propio Luis Caputo había adelantado en diciembre una vía que se abrirá ahora con el FAL: “el objetivo es ir eliminando la dependencia que el país tiene con Wall Street”.
Pedro Siaba Serrate, head of research & strategy de PPI, considera que su creación es “muy relevante”: “Es interesante el efecto potencial en el mercado de capitales. Si el esquema se adoptara de manera amplia en el sector privado formal, estimamos que podría ir construyendo gradualmente un stock institucional del orden de u$s 8000 millones / u$s 15.000 millones en algunos años, dependiendo del grado de cobertura, la tasa efectiva de aporte y la dinámica del salario real / cantidad de trabajadores”.
Según la ley, los fondos serán inembargables y estarán afectados exclusivamente al pago de indemnizaciones.
El economista Christian Buteler cree que será un jugador muy importante en las licitaciones de deuda del Tesoro. “Es más que claro que el principal objetivo de esto es generar un nuevo flujo de fondos que le garantice al Tesoro poder renovar su deuda. Para mantener su valor, los pesos que manejará la administradora serán invertidos en distintos instrumentos. Uno de los principales serán los títulos públicos”, asegura.
Siaba Serrate coincide con la relevancia que tendrá en los test que enfrente Caputo en el mercado de deuda: “En la práctica, implicaría la aparición de un nuevo jugador doméstico de ahorro de largo plazo, el cual podría manejar fondos de forma “estructural” y con capacidad de financiar proyectos / instrumentos de largo plazo tanto público como privados”.
Según el economista liberal Roberto Cachanoswky, se acumularían unos u$s 3600 millones anuales en el Fondo de Asistencia Laboral. “Es un monto que va a ser una tentación de los gobiernos para colocarles bonos del Estado. Ya pasó con las AFJP, que las llenaron de bonos basura. Se estaría creando un fondo para financiar al Tesoro”, disparó en redes sociales.
Los recursos de cada Fondo estarán constituidos por las contribuciones mensuales obligatorias que deba efectuar el empleador (1% de las remuneraciones brutas de empleados de grandes empresas y 2,5% para micro, pequeñas y medianas); los rendimientos, intereses y/o cualquier otra renta derivada de las inversiones que efectúe la administradora del fondo, cuya actuación quedará sujeta a los límites que el Ministerio de Economía reglamente; las contribuciones voluntarias que efectúe el empleador; las donaciones o legados que reciba; y otros ingresos.
El mercado está expectante ante el nacimiento del FAL, un fondo que asegura liquidez, profundidad y más volumen.