

El dólar subió ayer contra otras divisas importantes hasta tocar un máximo en 11 años pese a datos económicos mixtos en Estados Unidos.
El euro, que ya lleva perdido alrededor de un 10% en los últimos tres meses, había llegado a mostrar alzas de hasta un 0,3% contra el dólar en la rueda de ayer, pero se dio vuelta y cerró sin cambios hasta quedar en 1,1192 dólares.
En tanto, el yen llegó por primera vez desde el 12 de febrero hasta los 120 yenes contra la moneda estadounidense. El cierre si fijó a 120,09 yenes, un máximo en tres semanas. Por su parte, el índice dólar ascendió un 0,14% a 95,427 tras subir incluso hasta 95,514 más temprano, récord desde septiembre del 2003.
El dólar se mantiene al alza en gran medida porque el panorama económico de EE.UU. es más sólido que el de otras economías y porque los compradores de bonos prevén que la Reserva Federal subirá las tasas de interés por primera vez desde 2006.
La moneda estadounidense había recibido impulso en la sesión asiática, gracias a un recorte de tasas de interés que dispuso China. El dólar continuó con su avance en la sesión en Nueva York tras datos mixtos relacionados a la manufactura y la construcción en Estados Unidos: el ingreso personal subió 0,3% en enero, aunque el consumo personal descendió 0,2%.














