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Se espera que la inflación quiebre el 2% recién desde el segundo trimestre del año. Los analistas confían en que el proceso de desinflación continuará en los próximos meses.

Cuales son los bonos que recomienda el mercado para cubrirse de un IPC por encima del 2% los próximos meses.

Suben las expectativas inflacionarias

Tras la sorpresa en el dato de inflación de enero, el cual fue 2,9%, por encima del 2,3% que esperaban los inversores, el mercado ajustó sus expectativas de inflación al alza para los próximos meses.

Es decir, las expectativas muestran cierto pesimismo con respecto a la profundización de la desinflación.

La inflación break-even a 12 meses entre CER y nominales subió a la zona de 27% tras el dato de inflación de enero, consolidando la lateralización que mostró todo el año alrededor del 25%.

La inflación break-even entre CER y tasa fija a un año vista siguió ajustando al alza, alcanzando máximos desde el período pre-electoral.

Los break-evens de inflación entre Boncer y Lecap-Boncap para un plazo de 12 meses subieron 85 puntos básicos, a 27,1% interanual.

Esto implicó un aumento de 306 puntos básicos en lo que va del año.

La inflación break-even a seis meses permaneció relativamente estable, subiendo solo +35 puntos básicos a 29,5% (TEA).

En cambio, la fuerte suba se dio en la inflación break-even de inflación a 6 meses dentro de 6 meses, la cual subió 562 puntos básicos a 24,8% (TEA)

De esta forma, el mercado tiene implícito que habría muy pocos avances en el proceso de desinflación en el segundo semestre de 2026.

En el corto plazo, el mercado descuenta una inflación del 2,4% mensual para febrero, 2,1% mensual para marzo y 1,7% mensual para abril.

La dinámica inflacionaria se mantendría apenas debajo del 2% mensual desde mayo en adelante, pero sin perforar el 1,5% tales meses.

Rodrigo Benítez, economista jefe de MegaQM resaltó que el dato de inflación de enero volvió a encender alertas.

“La aceleración es contundente, la inflación trimestral anualizada es claramente mayor a la inflación interanual. El efecto negativo de enero vino por el lado de estacionales, pero deja un arrastre alto para febrero por la dinámica semanal en que se dio”, dijo.

En esa línea, resaltó que las expectativas se vieron afectadas.

“El dato de inflación de enero corrigió el tramo corto de la curva de tasa fija e hizo comprimir el tramo corto CER. El mercado corrigió expectativas, con cifras más altas de inflación esperada y eso se traslada a bandas y a tasas de interés. Si bien no cambió el CER largo, el segmento de Tasa Fijase desplazó un escalón hacia arriba”, detalló.

La inflación realizada hizo piso en mayo de 2025 en 1,5% mensual y desde allí subió hasta el 2,9% actual, registrando 8 meses consecutivos de inflación al alza y sin reanudar el proceso de desinflación.

Esto generó cierto pesimismo entre los inversores al ver que se ha postergado el proceso de desinflación que tuvo protagonismo durante los primeros meses de la gestión de Milei.

Los analistas de Facimex Valores explicaron en un informe enviado a sus clientes que las presiones inflacionarias actuales lucen transitorias, vinculadas a la volatilidad electoral y la posterior normalización de la política monetaria.

La aceleración inflacionaria del tercer trimestre de 2025 pareciera explicarse por el impacto de la caída de la demanda de dinero vinculada a la incertidumbre electoral, en un contexto en el que la postura monetaria contractiva del BCRA contribuyó a limitar el pass through de la suba del tipo de cambio real y trasladó inflación desde el período preelectoral hacia el pos-electoral”, detallaron.

Para los próximos meses, esperan que la inflación se mantenga transitoriamente alta en el primer trimestre del 2026.

“En febrero esperamos una cifra cercana al 2,6% mensual. En marzo seguirán pesando los aumentos de transporte del AMBA y se sumarán los habituales aumentos en Educación con el inicio de las clases y en Indumentaria con el cambio de temporada”, indicaron.

Sin embargo, y mirando a mediano plazo desde Facimex Valores entienden que están dadas las condiciones para que se reanude la desinflación en el segundo trimestre del año.

“Los factores que motorizan la inflación en el mediano y largo plazo están bajo control. En este marco, esperamos que a partir de abril el proceso de desinflación se reanude, mostrando una desinflación más contundente y perforando el 2% mensual durante el segundo trimestre. La clave en este proceso pasará por no llevar la emisión ligada a la compra de divisas más allá de lo permitido por el crecimiento de la demanda de dinero, para no crear un exceso de oferta monetaria”, dijeron desde Facimex Valores.

Inversiones en pesos

La curva CER exhibió una importante compresión de tasas desde las elecciones a hoy.

La misma opera hoy con tasas más bajas, en niveles debajo del 10% de tasa real en toda la curva, cuando antes de las elecciones operaba por encima del 20% en casi toda la curva.

La persistencia en la inflación y la dificultad del IPC en quebrar el 2% en los próximos meses hace que el mercado encuentra en los bonos que ajustan por CER como atractivos ya que sirven como cobertura ante una inflación mas elevada o que le cuesta perforar el 2%.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, indicó que recientemente se observó una suba en la inflación implícita para 2026 desde niveles cercanos al 23% a operar en torno al 26%.

En ese sentido, y desde el lado de las inversiones, Tessio detalló que, para aquellos inversores dispuestos a mantener posiciones en pesos, prioriza hacerlo vía Boncer largos.

“A pesar de la apreciación del tipo de cambio, la inflación acumula ocho meses consecutivos de suba a nivel nacional, los niveles actuales de inflación implícita no ofrecen un margen claro para posicionarse en instrumentos a tasa fija. En cambio, mantenemos preferencia por los Boncer”, dijo Tessio.

Según su análisis, los CER ofrecen una mejor cobertura ante una eventual corrección cambiaria que acerque el tipo de cambio al techo de la banda, dado su downside acotado bajo el esquema vigente.

Adicionalmente, agregó que una corrección cambiaria puede contribuir a una suba adicional en la inflación esperada para 2026, esperando un pass-through que mantenga el nivel elevado en la inflación.

“Dentro del universo en pesos, recomendamos el tramo largo de Boncer, esperando que una compresión adicional en las tasas reales contribuya a compensar parcialmente el impacto negativo de una eventual corrección cambiaria”, afirmó Tessio.

Los analistas de Adcap Grupo Financiero también se inclinan por los bonos que ajustan por CER.

“Esperamos que los bonos ajustados por inflación continúen superando al resto, en particular en los próximos meses, ya que los datos de inflación podrían arrojar sorpresas negativas. Por este motivo, mantenemos nuestra posición a lo largo de la curva Boncer”, detallaron.

En cuanto a los bonos puntuales, para capturar el carry de mediano plazo, desde Adcap Grupo Financiero recomiendan la Boncer a Mayo (X29Y6) y el Boncer a Junio (TZX26), cuyos breakevens frente a tasa fija se han mantenido en torno al 1,9%, un nivel que consideramos bajo de cara a los próximos registros de inflación”, afirmaron.

Analizando el perfil de vencimientos

Una variable que impacta sobre la dinámica de los bonos en pesos es el perfil de deuda que enfrenta el tesoro, el cual luce desafiante en los próximos meses.

De cara a febrero, al tesoro aun le vencen más de $10 billones. Para marzo, los vencimientos superan los $17 billones y rozan los $25 billones para abril.

Para mayo, los vencimientos suman cerca de $16 billones y superan los $20 billones en junio, para luego colapsar debajo de $5 billones en julio.

Hasta julio, los vencimientos de deuda en pesos superan los $105 billones.

De cualquier manera, el mercado cree que el Gobierno podrá afrontar tales compromisos.

Juan Barboza, head de research de Research Mariva, no ve riesgos en el rollover de la deuda en pesos, a pesar del abultado perfil de vencimientos en moneda local.

“Creemos que la disciplina fiscal, junto con la normalización de la tasa de interés real, reduce de manera significativa el riesgo de roll-over en las próximas licitaciones. Tasas reales positivas y creíbles deberían fortalecer la demanda por instrumentos en pesos, elevar las tasas de refinanciación y disminuir la probabilidad de episodios de estrés financiero”, detalló Barboza.

Como dato positivo, el Tesoro ha podido avanzar en un proceso de desindexación de la deuda.

Actualmente el 65% de la deuda en pesos del tesoro es tasa fija, y el 35% restante es deuda indexada.

Cuando se lo compara con diciembre de 2023, antes del cambio de gestión, el 99% era tasa indexada y solamente el 1% era tasa fija.

Es decir, el tesoro mejoró el perfil de vencimientos.

Desde grupo SBS consideran que, dado el perfil de vencimientos en pesos de los próximos meses, sumado a condiciones de liquidez que vienen siendo restrictivas y una moneda local que muestra cierta robustez, sigue poniendo valor a las estrategias de carry con papeles cortos.

Bajo este panorama, resaltan su preferencia por los CER ante su view de que la inercia inflacionaria podría persistir durante algún tiempo.

“El riesgo aquí sería una inflación que desacelere antes que lo previsto y a una velocidad mayor, aunque las tasas reales del Boncer a octubre (TZXO6), Lecer a Noviembre (X30N6), Boncer a diciembre (TZXD6) nos resultan atractivas. Incluso en el tramo corto de CER (X29Y6) vemos valor relativo frente a tasa fija, aunque los riesgos de una inflación a la baja deberán contemplarse”, dijeron.

Finalmente, En cuanto a las inversiones, desde Facimex Valores agregaron que, a pesar del pesimismo en los break-evens de inflación del tramo largo, en el tramo corto continúan optimistas.

“Priorizamos la Lecer a mayo (X29Y6) y el Boncer a junio (TZX26) antes que las Lecap-Boncap con vencimiento en el primer semestre de 2026. En cambio, los break-evens de inflación a partir de mayo se ubican sistemáticamente por encima de nuestras proyecciones. Los break-evens de inflación combinan optimismo en el tramo corto con pesimismo en el tramo largo y, al contrastarlos con nuestro escenario base, vemos que la tasa fija debiera ser una estrategia ganadora a partir de títulos con vencimiento en el cuatro trimestre de 2026”, dijeron.