El mercado ya empezó a jugar el partido del dólar de fines de 2026. Pero no todos apuestan al mismo precio. Mientras en la Argentina el mercado de futuros todavía descuenta un sendero relativamente administrado para el tipo de cambio oficial, en el exterior las apuestas comienzan a mostrar un escenario donde el billete verde podría terminar bastante más arriba.
La diferencia quedó expuesta entre los contratos de dólar futuro negociados en A3/ROFEX y las probabilidades implícitas de Polymarket, la plataforma de predicciones de mercado basada en Blockchain.
Hoy, el contrato de dólar futuro para diciembre de 2026 (DIC26) opera alrededor de los $1600. El mercado financiero local espera una devaluación gradual y todavía relativamente contenida para los próximos 18 meses.
Pero en la plataforma de contratos inteligentes el escenario dominante es otro. Allí, el mercado asigna cerca de 41% de probabilidad a que el tipo de cambio oficial termine 2026 por encima de los $1600. Además, si se suman las probabilidades de los rangos entre $1500 y $1599,99, más del 87% de las apuestas ya se concentran en un dólar arriba de los $1500.
Las estimaciones también están en línea con algunas hechas por actores del mercado local. Las proyecciones macroeconómicas que hace el CEPEC, que dirige Leo Anzalone, sostienen: En este contexto, estimamos que la inflación cierre 2026 en torno al 31% interanual y desacelere hacia el 25% en 2027. En paralelo, el dólar oficial alcanzaría niveles cercanos a $1750 hacia fines de 2026 y alrededor de $2250 durante 2027″.
También el propio Staff Report del Fondo Monetario Internacional deja una que otra señal sobre el tipo de cambio y la necesidad de fortalecer las reservas.
“Allow the exchange rate to act as a shock absorber. Take advantage of the associated windfall from oil exports to accelerate reserve accumulation effort, which could help reduce Argentina’s country risk and facilitate market access and foreign direct investment”, señala el documento.
Traducido al español: “Dejen que el tipo de cambio actúe como un colchón para absorber un shock externo. Aprovechen el buen momento de la exportación petrolera para acelerar la acumulación de reservas, lo cual podría reducir el riesgo país argentino y facilitar el acceso al mercado y la inversión extranjera directa”.
El informe además reconoce que el peso se apreció cerca de 13% en términos reales desde fines de 2025, incluso dentro del esquema de bandas cambiarias. Para el mercado, eso implica que el Fondo avala una mayor flexibilidad cambiaria y que el tipo de cambio podría tender más hacia la banda superior, es decir, hacia niveles cercanos a los $1700.
El economista Federico Glustein, en charla con El Cronista, dijo que la visión del mercado es que, una vez finalizada la cosecha, habrá una menor oferta de dólares, lo que podría generar mayores tensiones cambiarias y llevar al tipo de cambio a una corrección de entre 12% y 15% hacia fin de año, “con la posibilidad de un nuevo salto durante el verano”.
A eso podría sumarse, en las próximas semanas, un incremento transitorio de la demanda vinculado al Mundial. “Sin embargo, mientras continúe la oferta en el mercado, como ocurrió hasta ahora, esos movimientos podrían moderarse rápidamente”, dijo Glustein.
También, mencionó el economista, podría influir una eventual recuperación del consumo y una mejora en la capacidad de ahorro de las familias, en un contexto donde el mercado empieza a descontar una corrección cambiaria gradual hacia diciembre.
De todos modos, la expectativa predominante es que el ajuste del tipo de cambio seguirá por detrás de la inflación acumulada entre abril y diciembre, que podría ubicarse entre 17% y 20%. Bajo ese escenario, el mercado convalida una depreciación más lenta y paulatina del dólar oficial, concluyó el experto.