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Este martes, la rueda estuvo marcada por la suba global del petróleo, que se ubicó arriba de los u$s 105 en el caso del Brent y de u$s 102 en el del WTI, y la cautela externa que se activó tras el dato de inflación en EE.UU., que escaló en abril 3,8% interanual y experimentó su mayor salto desde mayo de 2023.

En ese contexto, se vio una toma de ganancias en los activos locales, que operaron a la baja tras varias jornadas positivas. El riesgo país volvió a superar los 500 puntos básicos, umbral que había perforada la jornada previa, y llegó a los 511, con un alza de 13 puntos diaria.

Esto responde a que los bonos soberanos en dólares operaron con leves bajas. Los globales cedieron hasta 0,9%, encabezados por el Global 2041 (GD41), seguido por el GD46(-0,8%). En tanto, el Bonar que más cedió fue el 2029N (-0,7%). 

“La suba del petróleo generó una pequeña vuelta de la aversión al riesgo, que impactó a la baja en los bonos locales. Es una mala noticia para el mercado que siga el conflicto en Irán, que repercute en una suba del petróleo global”, dijo a El Cronista Eric Paniagua, CEO de Dekadrak VCC.

“El S&P 500 tiene 500 empresas y 10 de ellas representan el 40% del mercado de Estados Unidos. Eso solo pasó en la época de la burbuja de las puntocom y en la crisis de 2008. Entonces, la volatilidad actual no es casual. Hay valuaciones de empresas muy grandes que prevén crecimientos muy altos en un mundo que está en guerra y en el que se espera que este año tengamos menos petróleo del previsto”, explicó Gastón Lentini, el Doctor de tus Finanzas, y dijo que esa es la razón detrás de la fuerte volatilidad.

Optimismo por el ajuste fiscal

No obstante, el mercado local todavía valora el ajuste fiscal y la acumulación de reservas, pero empieza a exigir señales más claras sobre crecimiento económico, acumulación genuina de divisas y sostenibilidad política del programa económico. El foco de los inversores sigue puesto en la dinámica cambiaria, la evolución del riesgo país y la capacidad del Gobierno para sostener el proceso de desinflación sin tensiones financieras.

La renta variable local mostró señales de agotamiento después del rebote reciente y el S&P Merval bajó 1,4% en pesos hasta los 2.792.993,25 puntos, con caídas lideradas por las acciones de los bancos y las energéticas.

Eso mismo se vio en los papeles argentinos en Wall Street donde los que más perdieron fueron Supervielle (-4,4%), Grupo Galicia (-3,1%), Loma Negra (-3,11%) y Cresud (-3,4%), mientras que YPF logró sostenerse en terreno positivo gracias al repunte internacional del crudo. s jornadas positivas.

El mercado todavía valora el ajuste fiscal y la acumulación de reservas, pero empieza a exigir señales más claras sobre crecimiento económico, acumulación genuina de divisas y sostenibilidad política del programa económico.

El dólar en foco

El foco de los inversores sigue puesto en la dinámica cambiaria, la evolución del riesgo país y la capacidad del Gobierno para sostener el proceso de desinflación sin tensiones financieras.

En el frente cambiario, el dólar oficial minorista marcó leve baja hasta los $1405 (-0,7%), mientras que el blue trepó 0,7% y cotizó en $1415, prácticamente sin brecha relevante entre ambos segmentos. El MEP, en tanto, cayó 0,5% y se ubicó en $1.418 al cierre.

En la city destacan que una baja sostenida del riesgo país por debajo de 450 puntos sería clave para reabrir el acceso al financiamiento internacional en mejores condiciones.

En el mercado financiero hay consenso en que el escenario base sigue siendo favorable para Argentina en el mediano plazo, aunque con mayor volatilidad de corto plazo tras el fuerte rally de los últimos meses.