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Como pasó con el pago de cupones a los bonistas, el Gobierno acelera a fines de enero la compra de dólares del Banco Central y del Tesoro para hacer frente a vencimientos de deuda. En este caso, se trata de compromisos por u$s 1000 millones con organismos internacionales, que cancelará con divisas que el Gobierno le compra al BCRA, sin refinanciarse en el mercado de capitales internacional.
Hasta que llegue ese momento, la estrategia del equipo comandado por Luis Caputo es comprar dólares y “pasar el verano”, apostando a la liquidación de la cosecha gruesa a partir de abril, la caída del riesgo país y una eventual colocación en Wall Street antes de julio.
Si bien el mercado celebra el fortalecimiento de reservas, muchos dólares que entran por una puerta, salen por la otra. En lo que va del mes, la entidad que conduce Santiago Bausili compró u$s 978 millones, mientras que el Tesoro se alzó con u$s 2757 millones. De ellos, u$s 2319 millones fueron destinados al pago a bonistas del 9 de enero. Por lo tanto, el Gobierno contaba al lunes pasado, según el último dato oficial disponible, con depósitos en el Central por u$s 349 millones.
Como contracara a esas compras, el equipo económico se está quedando sin pesos para hacerse de los dólares que necesita para pagar al FMI, el BID, y el BIRF. El Tesoro tiene depositados en el BCRA apenas $ 2,3 billones, por lo que necesita una inyección de liquidez para continuar adquiriendo divisas.
En el mercado consideran que se trata de una estrategia para pasar el verano, de cara a la liquidación de la cosecha gruesa a partir de abril, que aumentará la oferta de dólares, y una eventual colocación de deuda en Wall Street antes del 9 de julio, cuando el Gobierno tendrá que pagar más de u$s 4000 millones a los bonistas.
“Tras el pago de cupones, el Gobierno dejó la cuenta del Tesoro en dólares y en pesos en niveles mínimos. El Tesoro necesita acceso a dólares, pero la opción del mercado no está disponible. Sin embargo, esto tiene un límite porque en julio hay un vencimiento similar al de enero. Debería tener pleno acceso al mercado en la previa de ese pago”, aseguró a El Cronista Amílcar Collante, economista de Profit-Consultores.
Pesos para el Tesoro
“Si continúa comprando dólares usando sus tenencias en pesos, eventualmente el Tesoro necesitará asegurar un mayor rollover en las licitaciones en pesos, recomponer sus depósitos en el BCRA o recibir una transferencia de dividendos del BCRA, como ocurrió en 2025”, advirtió Max Capital.
Según Martín Polo, jefe de estrategia de Cohen Aliados Financieros, no hay un impacto en reservas ya que los dólares que compra el Tesoro quedan depositados como encajes en el BCRA: “Es una buena noticia para el riesgo país porque el Tesoro compra dólares y paga deuda neta”.
Sin embargo, Federico Machado, economista del OPEN, critica esa estrategia: “Si los dólares comprados son vendidos al Tesoro, las reservas netas del BCRA se mantienen en terreno negativo, en un año donde resulta crítico la acumulación para afrontar el 2027 en mejores condiciones”.
“Para una reducción considerable del riesgo país, el BCRA necesita reservas netas positivas. Las compras de estos primeros días de enero fueron una muy buena noticia, pero si el BCRA vende esos dólares por la ventanilla de atrás, resulta estéril”, advirtió el analista.