La pausa en la desinflación podría continuar en el mes de marzo ya que el mercado espera que el IPC se ubique en los mismos valores de febrero e incluso por encima de ello.
Ante una inflación persistente al alza, los bonos CER han sido protagonistas este año y siendo los grandes ganadores del mercado. Tras el fuerte avance de los CER, ¿en qué bonos recomiendan invertir ahora?
¿Inflación del 3% en marzo?
El mercado se prepara para un nuevo dato de inflación que puede estar por encima de lo esperado y por encima del dato del mes previo.
En febrero, el IPC fue 2,9% y algunos indicios indican que el mismo podría ubicarse en niveles de 3% o por encima de ello.
En general, el mes de marzo tiende a ser un periodo estacionalmente elevado en términos inflacionarios ya que el inicio del ciclo escolar suele generar mayor presión en la canasta de bienes y servicios que mide el IPC.
A su vez, el fuerte aumento del precio de la nafta a causa de la suba del petróleo a nivel global producto del conflicto bélico en Medio Oriente genera otra presión alcista para el dato de inflación de marzo.
Rodrigo Benitez, economista jefe de MegaQM, consideró que el mes de marzo apunta nuevamente a cerrar arriba de 3% mensual de inflación y sobre todo a dejar un efecto arrastre muy alto para abril.
En ese sentido, advierte que la guerra en Medio Oriente y la suba del petróleo impactará en el IPC local y potencialmente en el nivel de actividad.
“Si bien el tipo de cambio está planchado y los precios mayoristas venían acompañado ese efecto, el impacto de la crisis en Medio Oriente impactará de lleno en esas variables generando inflación de costos. Si el mercado no tiene liquidez para convalidar esos aumentos, la consecuencia puede ser una caída mayor del nivel de actividad. Estamos ante un proceso de caída de márgenes empresarios en todos los sectores vinculados a consumo masivo”, alertó.
En ese sentido, los datos de alta frecuencia de inflación están indicando que el IPC de marzo podría ubicarse en 2,9% (igual que el de febrero) e incluso por encima del 3% mensual.
Los analistas de Facimex Valores destacaron que las mediciones de las consultoras privadas sugieren que la inflación de marzo sería similar a la de febrero.
Según el informe elaborado por Facimex Valores, las mediciones de las consultoras privadas estuvieron en un rango del 2,7% a 3,3% mensual, con una mediana del 2,9% mensual.
“La mediana estuvo alineada con lo que estas mismas consultoras habían medido en febrero, sugiriendo que la inflación de marzo será similar al 2,9% mensual de febrero. Mantenemos nuestra proyección de 3%, mientras que el gobierno espera una inflación mayor al 2,9% de febrero”, indicaron desde Facimex Valores.
Además, agregaron que, durante todo el mes, los datos de inflación de alta frecuencia de las consultoras privadas evolucionaron de forma consistente con su proyección del 3% mensual.
El 2,9% mensual que estarían indicando las consultoras privadas se encontraría por encima del 2,5% que había planteado el último REM, así como también el top 10 del REM, el cual mide la inflación esperada de las consultoras con mayor acierto.
Si bien este es un dato importante, lo cierto es que tal expectativa del REM del mes pasado no tenía incluido el aumento del precio del petróleo producto de la guerra, la cual se inicio hace un mes.
Los analistas de Adcap Grupo Financiero, coincidieron en que los indicadores de inflación de alta frecuencia sugieren cada vez más que la dinámica de precios se ha acelerado aún más en los últimos días, apuntando a una cifra de marzo probablemente superior al 3%.
“Parte de esto refleja factores estacionales, en particular el inicio del año escolar. Pero también existe un factor más persistente: el efecto continuo de la crisis iraní. Los precios de la gasolina han aumentado aproximadamente un 20% desde que comenzó el conflicto, y aún podría haber otro ajuste de alrededor del 15% para que los precios internos vuelvan a estar en línea con la paridad de exportación”, explicaron.
Inversiones en pesos
Bajo el escenario en el que el mercado se preparó para una inflación persistente al alza, los bonos que ajustan por CER vienen siendo el asset class de mejor performance.
En 2026, el tramo largo de la curva CER (2028 en adelante) acumula subas medidas en dólares que promedian el 19%.
Esto hizo que la curva soberana opere con tasas negativas en el tramo corto y rendimientos bajos en términos reales en el tramo medio y largo.
Los bonos más cortos en la curva CER operan con tasas negativas de entre -10% y -1%, mientras que el tramo medio y largo rinde entre 0% y hasta 7% de tasa real, siendo estos niveles de tasas muy bajos.
Dada que la inflación se espera que se mantenga persistente al alza, los analistas siguen viendo atractivo en la curva que ajusta por CER.
Desde el lado de las inversiones, los analistas de Adcap Grupo Financiero esperan que el mercado continúe protegiéndose contra la inflación, especialmente dado que los precios del combustible seguirán impulsando la inflación durante más tiempo del esperado.
“Recomendamos comprar posiciones cortas en Boncer, donde vemos el mayor potencial alcista, en comparación con los Boncaps de tasa fija. En particular, nos gustan Boncer a octubre (TZXO6) y Lecer a noviembre (X30N6)”, indicaron desde Adcap.
Por sy parte, los analistas de Criteria también favorecen bonos que ajustan por CER ante la expectativa de una inflación persistente hacia adelante.
“Para perfiles conservadores, mantenemos la preferencia por el tramo corto de la curva CER, con una exposición selectiva a instrumentos de corta duración como el Boncer a junio (TZX26). Para quienes proyectan niveles de inflación por encima de las expectativas de mercado y un escenario geopolítico más prolongado de lo previsto, vemos apropiado extender duración dentro de la misma curva, destacando el Boncer a octubre (TZXO6), diciembre (TZXD6), marzo 2027 (TZXM7) y junio 2027 (TZX27)”, afirmaron.
Mirando los break even
La expectativa de inflación para marzo según los break even de inflación es de 2,9%, mientras que la misma baja a 2,5% para abril y retrocede a niveles de 2% mensal desde mayor en adelante.
Por lo tanto, ante la expectativa de ver una menor inflación, y dado el nivel de tasas bajas actualmente, aparecen oportunidades para reducir exposición en bonos CER y buscar valor en otras curvas.
Para los analistas de Facimex Valores, el contexto técnico actual de la curva CER presenta una oportunidad táctica para reducir exposición en el tramo corto.
“Con tasas de interés reales tan negativas en el tramo corto CER, el exceso de oferta monetaria eventualmente deberá ser corregido. En este contexto, mantener posiciones en CER cortos implica asumir un riesgo de corrección de capital significativo si el BCRA endurece su postura o si las expectativas de inflación se moderan más rápido que la dinámica de tasas nominales”, alertaron.
De esta manera, desde Facimex Valores ven atractivo en migrar desde instrumentos CER cortos hacia TAMAR cortos.
“Con la tasa de interés real implícita en la TAMAR alineada con los rendimientos reales negativos del tramo corto CER, la estrategia permite limitar el riesgo de pérdida de capital ante una eventual reversión parcial del exceso de oferta monetaria que vuelva a llevar a las tasas de interés reales a territorio positivo, incluso cuando puedan mantenerse en niveles bajos”, dijeron.
Por lo tanto, en un marco en que la probabilidad de una reversión en las tasas de interés reales aumentó considerablemente, desde Facimex Valores ven atractivo en migrar desde CER con vencimientos 2026 hacia sus Duales equivalentes, priorizando bonos a septiembre (TTS26).
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, indicó que las tasas reales cortas en pesos en terreno negativo es algo que creemos debería corregirse.
Franco espera que las mismas se sitúen en un nivel ligeramente positivo.
“Si bien no es deseable una tasa real demasiado alta que golpee sobre familias y empresas, cuya mora crediticia viene en aumento desde hace meses, tampoco debería permanecer en terreno real negativo persistentemente por los efectos adversos que ello podría tener sobre la nominalidad”, dijo.
En ese sentido, remarcó que “un esquema monetario con cierto corredor de tasas por parte del BCRA, y menor dependencia en materia de expansión/absorción de liquidez por parte del Tesoro podría contribuir a evitar distorsiones en ese sentido”.
En relación a las estrategias de inversión en pesos, Franco advierte los bajos niveles de tasa real y su posible riesgo en relación con el posicionamiento.
“Si bien creemos que puede haber ganancias de carry trade vía Lecaps en un contexto en que la cosecha gruesa está cerca y se espera un incremento en flujos que contenga el dólar, no es menos cierto que el tramo corto de tasa fija opera en terreno marcadamente negativo en términos reales. Preferimos CER sobre tasa fija, aun tras el rally de los indexados, siendo los favoritos el Boncer a octubre (TZXO6), a diciembre (TZXD6) y diciembre 2027 (TZXD7)”, dijo Franco.
Desde el lado de las inversiones, y para los inversores más conservadores, desde Research Mariva creen que el tramo corto de la curva CER ofrece un mejor valor que la curva LECAP.
“No prevemos una disminución significativa de la inflación en los próximos meses. De cara al futuro, esperamos que la inflación se mantenga elevada a corto plazo, con cifras mensuales cercanas al 2,9% en marzo y al 2,3% en abril, impulsadas por ajustes de precios regulados, una inercia inflacionaria persistente y precios de la energía globales más altos. Nuestro bono preferido en este segmento es TZX26, ya que captura la mayor parte de las cifras de marzo y abril”, sostuvieron desde Research Mariva.
Rotación de moneda
En el último mes, los bonos CER subieron más del 10% mientras que los Globales operaron con bajas de 2% en promedio.
De esta manera, las tasas en pesos cayeron y los bonos en dólares ahora rinden más, con retornos en los títulos en moneda dura nuevamente en los dos dígitos.
A su vez, la distancia al techo de la banda es del 20%, por lo que las presiones cambiarias van en aumento, haciendo que crezca el atractivo en dolarizar las carteras.
Según detallaron desde Adcap Grupo Financiero, los bonos en pesos tuvieron una dinámica marcadamente mehor este año respecto de los bonos en dolares.
La deuda CER ganaron 15% en promedio, mientras que los duales subieron entre 9% y 11% en el año.
En contraposición, los Globales caen entre 5% y 1% este año.
Por lo tanto, pudo haber crecido el atractivo de salir de CER (luego del rally) y pasarse a bonos en dolares.
Los analistas de Banco Galicia favorecen una rotación desde CER a bonos en dólares.
“Al comparar bonos CER con bonos Hard Dollar, estamos hablando de un trade de tipo de cambio real. Creemos que el mercado está priceando una depreciación leve del ITCRM, manteniéndose debajo del rango de equilibrio sugerido por el FMI. Consideramos que este nivel representa una oportunidad para vender bonos CER largos y rotar hacia soberanos en dólares. Puntualmente, vender TZX28 y comprar AL30, o vender DICP y comprar AN29”, dijeron desde Banco Galicia.
Además, agregaron que otros fundamentals respaldan el trade de pasarse de CER a bonos en dólares.
“El bajo nivel actual de tasas reduce el incentivo a posicionarse en pesos y, al mismo tiempo, actúa como catalizador de la recuperación de la actividad, lo que podría comprimir el riesgo país ante mejores perspectivas electorales. Como principal riesgo del trade, un escenario de estanflación sería perjudicial, aunque entendemos que los valores actuales ya lo incorporan parcialmente”, explicaron.
Dado el nivel de tasas en pesos y el valor del tipo de cambio respecto del techo de la banda, Dante Ruggieri, socio de AT Inversiones, considera atractivo dolarizar carteras.
“La mayor incertidumbre global y tasas más bajas para los activos en pesos —hoy en torno al 2,4% de TEM— se combinan con un dólar que se ubica aproximadamente a un 13% de la banda superior. Frente a este escenario, una alternativa podría ser posicionarse con parte de la cartera en el AO27, a la espera de mayores señales de estabilidad y certidumbre”, sentenció.
Finalmente, y en cuanto a las inversiones en pesos, desde Sailing Inversiones se mantienen con cautela.
“Considerando que el tipo de cambio se ubica relativamente lejos del techo de la banda, el riesgo de hacer carry comienza a verse menos atractivo en términos de relación riesgo-retorno, especialmente luego de las ganancias acumuladas en los últimos meses. Por eso, estamos adoptando una postura más cauta”, afirmaron.
En ese sentido, indicaron que su estrategia ha sido la de reducir parcialmente exposición a tasa fija en pesos y rotar hacia bonos hard dollar, como Bonares.
“Los bonos en dólares vuelven a ofrecer rendimientos de dos dígitos y aportan cobertura ante eventuales movimientos del dólar. Aun así, mantenemos una porción en Lecap, pero con menor peso, privilegiando mayor diversificación y protección de cartera”, dijeron desde Sailing Inversiones.