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Tener guardados dólares “cara chica”, manchados o gastados puede ser un dolor de cabeza: son billetes que pueden ser rechazados a la hora de usarlos.
Una alternativa es depositarlos en una cuenta bancaria, siempre que la entidad adhiera a un mecanismo habilitado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).
La entidad se encarga de enviarlos a la Reserva Federal de Estados Unidos. El esquema se creó en agosto de 2024 con la Comunicación “A” 8079 y en un principio tenía fecha de vencimiento. En noviembre de 2025, la Comunicación “A” 8352 eliminó ese plazo, por lo que rige hasta el día de hoy.
Cómo funciona el depósito de dólares “cara chica” en los bancos
Según el BCRA, las personas con billetes de series anteriores, deteriorados o manchados pueden depositarlos en cualquier cuenta de las entidades financieras. El objetivo es favorecer el uso de billetes que solían ser rechazados y complicaban las operaciones en moneda extranjera.
Para los bancos, la operatoria es voluntaria y no tiene costo. Por eso, el trámite requiere algunos pasos:
- Consultar primero si la entidad adhiere al mecanismo. Como la adhesión depende de cada banco, conviene averiguarlo directamente con la sucursal o por los canales de atención antes de llevar los billetes.
- Presentar los billetes en la ventanilla.
- Depositarlos en una cuenta de esa entidad.
Qué billetes en dólares se pueden depositar y cuáles no
La operatoria abarca todas las denominaciones, de USD 1 a USD 100. En el caso de querer depositar billetes dañados, cada ejemplar debe conservar más del 50% de su superficie y permitir identificar su valor y sus medidas de seguridad.
Los billetes en mal estado se clasifican así:
- No aptos: rasgados, sucios, flojos, gastados o desfigurados. Se aceptan en los depósitos regulares.
- Mutilados: conservan la mitad o menos de su superficie, o su valor es cuestionable (por ejemplo, quemados o dañados por líquidos). No se reciben.
- Contaminados: tienen un tratamiento especial, que se detalla más abajo.
Qué pasa con los dólares manchados, mojados o contaminados
No todos los billetes dañados reciben el mismo tratamiento. Los que están manchados solo con tinta se depositan de forma normal. Lo mismo ocurre con los billetes húmedos sin signos de moho: primero deben secarse y después ingresan por el circuito habitual.
Distinto es el caso de los contaminados, que representan un peligro para la salud o la seguridad. Entre ellos están los que tienen moho por exposición prolongada al agua y los expuestos a fluidos corporales, aguas residuales o químicos. Para estos billetes, el banco debe pedirle al cliente la mayor información posible sobre el tipo y el alcance de la contaminación, e informar al BCRA antes de hacer el depósito.