Como el techo de la banda cambiaria se actualiza por inflación, tras el dato del 3,4%, ese mismo porcentaje será el que subirá, en forma de prorrateo diario, en los próximos 30 días. Por lo tanto, dentro de un mes se irá de los actuales $ 1677,45 a $ 1734,50.
De todos modos, los contratos de futuros de dólar de A3 marcan un sendero de estabilidad del tipo de cambio, de acuerdo a lo que se está negociando, ya que para fin de año marcan un tipo de cambio de $ 1612, y los contratos más largos, que son para fin de febrero, marcan un tipo de cambio de $ 1675, por debajo del techo de la banda cambiaria actual.
Hacia adelante
“Hacia adelante, coincidimos con el consenso en cuanto esperamos la inflación retome un sendero descendente, aunque a un ritmo gradual y más lento que el previsto a principios de año".
“Sin embargo, resaltamos riesgos en el mediano plazo vinculados a un escenario externo todavía incierto y al ajuste pendiente en las tarifas de servicios públicos”, precisa Mariano Ortiz Villafañe, economista jefe de Aldazabal.
Curva CER
Por su parte, la comparación de la curva CER y de tasa fija descuenta una inflación de 2,1% mensual en promedio para los próximos meses, consistente con una inflación de 30% para 2026, levemente por encima de la expectativa del REM en 29%
En un contexto de tipo de cambio relativamente estable, Javier Alvaredo, director de ACM, espera que los bienes continúen actuando como principal ancla del proceso de desinflación.
Desinflación
Remarca que las expectativas del REM mantienen una perspectiva positiva para los próximos meses, aunque las han ido ajustando al alza en los últimos relevamientos, proyectando que para el segundo trimestre de este año promedie 2,3% y que en septiembre alcance 1,8%, proyectando una inflación para 2026 de 29,1%.
Vale destacar que, durante la segunda semana de abril, se consolidó un cuadro de estabilización financiera de corto plazo, apoyado en una combinación de apreciación cambiaria, fuerte participación del BCRA en el mercado de cambios y una compresión generalizada de tasas y spreads.
BCRA de compras
El elemento más visible fue la continuidad de una agresiva estrategia de compra de divisas por parte del BCRA. A lo largo de las primeras ruedas del mes, el Central acumuló más de u$s 1100 millones.
“Este proceso se dio en paralelo a una caída sostenida del tipo de cambio oficial, que alcanzó mínimos nominales desde octubre, consolidando al dólar como principal ancla nominal del programa”.
“No obstante, esta apreciación convive con señales de segmentación: el canje entre MEP y CCL se amplió hasta la zona de 4,5%, la brecha entre el CCL y el oficial superó el 8% y el CCL se mantuvo en niveles elevados.
Restricciones
“La respuesta de política fue profundizar las restricciones al arbitraje, extendiendo limitaciones cruzadas para operaciones en dólares”, advierten desde el Comité de Inversiones de Criteria.
En paralelo, el frente monetario mostró una profundización del exceso de liquidez. Mientras que las tasas se estabilizaron en torno al 20% de TNA, funcionando como piso operativo, la curva en pesos continuó comprimiendo hasta niveles mínimos.
Baja de tasas
Las Lecap cortas perforaron el 2% y los Boncap se ubicaron por debajo de 2,3%. La caída de la TAMAR a mínimos históricos reforzó esta dinámica, en parte impulsada por cambios regulatorios que incentivaron la migración hacia plazos fijos tradicionales.
“Aun así, la compresión comenzó a mostrar límites, en la medida en que las tasas reales implícitas empiezan a tensionarse frente a una desinflación que avanza más lentamente de lo que descuenta el mercado”, concluyen en Criteria.