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Muchos pequeños inversores evalúan los Fondos Comunes de Inversión (FCI) fijándose en el rendimiento más reciente: el número que encabeza la tabla suele condicionar decisiones rápidas de compra o traspaso.

Si bien la rentabilidad llama la atención y parece fácil de comparar, por sí sola ofrece una visión incompleta del riesgo y la función que un fondo puede cumplir dentro de una cartera.

Para profundizar en por qué ese criterio es insuficiente y qué otras variables conviene considerar, consultamos a Matías Waitzel, asesor financiero de AT Broker. Waitzel advierte que “si bien la performance histórica sirve como referencia, no garantiza resultados futuros y puede estar explicada por un contexto de mercado que ya cambió”.

A partir de su enfoque, te contamos cómo diversificar dentro del universo de FCI para construir carteras más eficientes, sin comprar fondos al azar y alineando cada vehículo con objetivos, horizonte y tolerancia al riesgo.

Qué significa diversificar dentro de los Fondos Comunes de Inversión

Diversificar en FCI implica combinar vehículos que cumplan funciones diferentes en la cartera, no acumular muchos fondos sin criterio.

La diversificación opera en varios frentes

Tipo de fondo (money market, renta fija, CER, dólar linked, acciones, exposición al exterior), duración de los activos, calidad crediticia y riesgo cambiario o accionario.

Un FCI puede servir para liquidez inmediata, otro para preservar capital frente a la inflación y otro para buscar mayor rendimiento con más volatilidad.

Waitzel sintetiza la idea: “Lo primero a analizar es el objetivo del fondo: no es lo mismo un FCI money market, pensado para liquidez inmediata y bajo riesgo, que un fondo de renta fija, uno CER, dólar linked, acciones o instrumentos en dólares. Cada uno responde a distintas necesidades: liquidez, cobertura, preservación de capital o búsqueda de mayor retorno”.

Las siete variables que hay que analizar antes de elegir un FCI

No quedarse solo con la rentabilidad pasada

La rentabilidad histórica muestra qué ocurrió, no qué ocurrirá. Puede deberse a un contexto puntual y no ser replicable. Por ejemplo, una suba de precios de determinados activos o una gestión oportunista en un periodo concreto.

En palabras del analista consultado, “si bien la performance histórica sirve como referencia, no garantiza resultados futuros y puede estar explicada por un contexto de mercado que ya cambió”.

Por eso comparar fondos solo por la tasa puede inducir a conclusiones equivocadas si no se examinan las causas detrás de ese rendimiento.

Entender el objetivo del fondo

Cada FCI declara en su prospecto un objetivo y una política de inversión: liquidez, preservación, cobertura o acumulación de capital.

Ese propósito define qué tipo de activos se utilizarán y qué resultados esperar en distintos escenarios. Como ejemplifica Waitzel, un money market está pensado para liquidez inmediata y bajo riesgo, mientras que un fondo de renta fija o uno orientado a acciones persigue otros fines.

Elegir un fondo sin confrontar el objetivo con la propia necesidad es un error frecuente.

El Fondo Común de Inversión (FCI) puede tener mayor rendimiento que los plazos fijos que ofrecen las entidades bancarias. (Fuente: Archivo)

Analizar en qué activos se invierte

Más allá del rótulo, es indispensable ver la composición: Lecaps, bonos CER, obligaciones negociables, soberanos, acciones, instrumentos dólar linked o activos del exterior. Esa composición explica a qué riesgos queda expuesto el inversor.

Waitzel apunta que “la composición de la cartera permite saber si el inversor está expuesto a Lecaps, bonos CER, obligaciones negociables, soberanos, acciones, instrumentos dólar linked o activos del exterior”.

Dos fondos con nombres similares pueden tener pesos muy distintos en estos activos y, por tanto, comportamientos divergentes frente a una misma noticia económica.

Elegir un fondo acorde al horizonte de inversión

El plazo recomendado de inversión es clave. Un vehículo pensado para liquidez diaria sirve para saldos de corto plazo y fondos con bonos de mayor duración o con exposición accionaria requieren un horizonte más largo.

En ese sentido, el experto consultado advierte que “entrar en un fondo inadecuado para el plazo del inversor puede generar pérdidas transitorias justo cuando se necesita retirar el dinero”.

Por eso la coincidencia entre horizonte personal y plazo del fondo reduce el riesgo de liquidaciones en momentos desfavorables.

Revisar la liquidez y el plazo de rescate

La liquidez representa la facilidad y el tiempo que tarda el fondo en convertir activos en efectivo para devolverlos al inversor (disponibilidad en el día, 24, 48 horas o más).

Para empresas o personas que administran caja, la rapidez del rescate puede ser tan importante como el rendimiento. “Para empresas o individuos que manejan caja, este punto puede ser tan importante como el rendimiento”, sintetiza.

Comprender el nivel de riesgo y volatilidad

En términos generales, a mayor potencial de retorno mayor suele ser el riesgo asumido: duración más alta (sensibilidad a tasas), mayor exposición a crédito corporativo, riesgo soberano, riesgo cambiario o riesgo accionario.

Asumir ese riesgo se traduce en volatilidad de la cuota del fondo. Waitzel lo resume con claridad al señalar que “un fondo que rinde más generalmente asume más riesgo: mayor duración, exposición crediticia, riesgo soberano, riesgo cambiario o riesgo accionario”.

Medir y aceptar ese riesgo según la tolerancia personal es parte de una gestión responsable.

Evaluar quién administra el fondo, los costos y la consistencia de la estrategia

Además de las características del portafolio, hay que considerar la calidad del administrador, las comisiones y la coherencia entre la estrategia declarada y las decisiones de inversión.

Un administrador con procesos robustos y un historial de gestión consistente puede ser preferible a uno cuyo fondo presenta cambios frecuentes en la estrategia.

Así, el analista define que “el inversor debería considerar la calidad del administrador, los costos, la estrategia de gestión y la consistencia de resultados”.

Costos más altos pueden erosionar rendimientos, y cambios frecuentes en la estrategia pueden aumentar la incertidumbre sobre el comportamiento futuro del fondo.

Preguntas frecuentes sobre Fondos Comunes de Inversión

¿Conviene tener más de un Fondo Común de Inversión?

Depende del objetivo. Tener varios puede facilitar cubrir distintas necesidades (liquidez, protección contra inflación, crecimiento). Lo importante es que los fondos se complementen, no que sean muchos por sí mismos.

¿Cómo sé si un fondo es demasiado riesgoso?

Revisá la composición, duración, calidad crediticia y exposición a acciones o moneda extranjera. Un mayor porcentaje en bonos largos, crédito corporativo o renta variable suele indicar más riesgo.

¿Qué significa el plazo de rescate?

Es el tiempo que tarda el administrador en liquidar y devolver el dinero tras solicitar un rescate (puede ser inmediato, 24, 48 horas o más). Afecta la capacidad de disponer de efectivo cuando se lo necesita.

¿Cada cuánto debería revisar mi cartera?

Revisá periódicamente (por ejemplo, trimestral o semestral) y siempre ante cambios significativos en objetivos personales o en el mercado. La frecuencia depende del perfil y la complejidad de la cartera.

¿Es suficiente mirar cuál fue el fondo que más rindió?

Como advierte Waitzel, “comparar fondos solo por tasa puede llevar a conclusiones equivocadas”. La rentabilidad aislada no informa sobre objetivo, composición, liquidez ni riesgos asumidos.