El mercado tiene incorporada una fuerte baja en la inflación. Esa expectativa se corrobora en los break even de inflación, en el REM y en los datos de inflación de alta frecuencia.
Que valor espera el mercado y qué estrategias en pesos están aplicando los inversores.
Fin de la racha alcista del IPC
El jueves se publicará el dato de inflación correspondiente al mes de abril y se espera que el próximo IPC sea menor respecto del de marzo.
De esta manera, se cortaría la racha alcista de inflación que se inicio en mayo del 2025 y en el que el IPC pasó del 1,5% mensual al 3,4% de marzo de 2026.
Hay expectativa sobre el próximo IPC y de hecho, este fin de semana el ministro de Economía Luis Caputo aseguró que la inflación de abril será “sustancialmente” más baja que la de marzo.
La expectativa de un IPC de abril menor respecto del de marzo coincide con lo que vienen mostrando los datos de alta frecuencia, así como también la expectativa plasmada en el REM y en los break even de inflación.
Según los analistas de Facimex Valores, las mediciones de las consultoras privadas sugieren que la inflación habría desacelerado con fuerza en abril.
Según la recopilación de datos de Facimex Valores, las mediciones de las consultoras privadas estuvieron en un rango del 2,4% a 2,6% mensual, con una mediana del 2,4% mensual.
“Todas las mediciones privadas fueron inferiores al 3,4% mensual que reportó el Indec para marzo y mostraron señales de desaceleración contra sus propias mediciones de marzo. Las mediciones privadas también sugieren una desaceleración en la inflación Núcleo que se ubicaron en un rango más amplio del 2% a 2,7% mensual. Todas las mediciones de inflación Núcleo también estuvieron por debajo del 3,2% mensual que reportó el Indec para marzo”, indicaron desde Facimex Valores.
Diego Chameides, economista jefe de Banco Galicia, coincide en que es esperable que la inflación marque una baja para el mes de abril, finalizando la racha alcista de 10 meses en la suba del IPC.
“Para abril las mediciones de alta frecuencia apuntan a una desaceleración de la inflación. Si bien todavía esperamos un impacto relevante de la suba de los combustibles, principalmente por arrastre del mes pasado, los precios de los alimentos serían un factor clave para que la inflación mensual muestre un dato menor al mes previo por primera vez desde mayo del año pasado”, detalló Chameides.
Con una visión similar, Rodrigo Benítez, economista jefe de Grupo ST, coincide en que los datos de alta frecuencia anticipan una baja en el IPC y su cálculo ronda el 2,8% mensual.
Mirando hacia adelante, Benítez remarca que el IPC de mayo tiene que estar mucho más cerca de 2%.
“Salen impacto de carnes y combustibles y debiera converger hacia los niveles que marcan los fundamentos”, dijo Benítez.
Otra variable que marca la expectativa de una baja de la inflación es lo que anticipa el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de abril.
El mismo ajustó muy moderadamente las expectativas de inflación tras el 3,4% de marzo.
Según explicaron desde Portfolio Personal Inversiones (PPI), las proyecciones para abril se mantuvieron prácticamente sin cambios.
“Tanto la mediana del REM general como el Top 10 esperan la misma inflación que habían anticipado en la encuesta anterior: un IPC mensual de 2,6% y 2,7%, respectivamente”, dijeron.
A su vez, y para los próximos meses, desde PPI resaltan que el REM general corrigió levemente al alza las expectativas para los meses siguientes.
“El REM proyecta una inflación de 30,5% para 2026 (+1,4 pp versus la encuesta previa). En cambio, el Top 10 mostró una dinámica distinta ya que ajustó levemente a la baja las expectativas de corto plazo, aunque elevó su proyección para 2026 a 32,8% (+0,9 pp)”, indicaron desde PPI.
Por su parte, Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, coincide en que tras la sorpresa inflacionaria negativa de marzo, los indicadores de alta frecuencia sugieren una desaceleración para abril.
Sin embargo, también alerta que una mirada a la película de los últimos meses sigue mostrando una característica típica de procesos de desinflación como lo es cierta inercia remanente.
“De acuerdo con presentaciones recientes del propio BCRA, su medida subyacente de inflación osciló en los últimos meses entre 2,1% a 2,3% mensual, valores que, si bien se hallan por debajo de los últimos registros de IPC general y núcleo, dan cuenta de esta inercia”, explicó.
Inversiones en pesos
En un entorno de baja en la inflación, los inversores deberán decidir en dónde posicionarse para poder obtener retornos que igualen o superen la inflación.
En esa línea, los niveles de tasas reales y nominales se mantienen muy ajustados.
La curva a tasa fija opera con tasas nominales debajo del 2,2% en todos los tramos de la curva.
En línea con ello, la curva CER también opera con tasas reales negativas.
El tramo corto de la curva rinde -14%, mientras que el tramo medio y largo opera con tasas de entre 0% y 7% de tasa real.
Así, el posicionamiento en pesos se torna mas desafiante y los inversores deberán ser aun mas selectivos sobre las decisiones de cartera en moneda local.
En relación a las inversiones en pesos, Franco detalló que quien prefiera baja exposición a duration deberá elegir Lecaps cortas, aunque no ve gran valor en dichos títulos, favoreciendo instrumentos más largos.
“Estos títulos ofrecen rendimiento en la zona de 2% (TEM), que, a juzgar por breakevens de inflación, no ofrecería demasiado upside. Es decir, no vemos grandes opor-tunidades en el tramo corto de las curvas en pesos, por lo que consideramos que quienes busquen retornos en estas curvas, deberán estirar duration”, dijo Franco.
Así, a la hora de posicionarse en bonos mas largos, Franco destacó que el tramo medio y largo de tasa fija en pesos podría resultar ganador en caso de una marcada desaceleración inflacionaria.
“Quien tenga una visión favorable a la desinflación, podrá ver atractivo en papeles como el Boncap a abril 2027 (T30A7), Boncap a mayo 2027 (T31Y7), Bonte 2030 (TY30P) e incluso en el nuevo dual TAMAR/CER (TXMJ9), que además incluye la cobertura CER. Pasando a los menos optimistas con la inflación, vemos en los CER como el bono a noviembre (TX26), a junio 2027 (TXZ27), diciembre 2027 (TZXD7) y septiembre 2028 (TZXS8)”, dijo.
Finalmente, remarcó que “los papeles CER más cortos pueden ser atractivos si el view inflacionario es muy pesimista, destacándose el boncer a octubre (TZXO6) o la Lecer a noviembre (X30N6)”
Lo que marcan los break even
El mercado tiene incorporado en los precios una expectativa de mayor desinflación hacia adelante plasmada en los break even de inflación.
Según estimaciones de IEB, el mercado estaría esperando también una fuerte baja del IPC para abril al 2,4% mensual.
A su vez, mirando para los próximos meses, desde IEB calculan que el IPC podría bajar aún más hacia al 1,9% mensual hacia octubre y volver a bajar los últimos meses del año al 1,4% mensual.
De esta manera, la clave está en determinar si los precios de los bonos hoy incorporan una expectativa de baja en la inflación para los próximos meses demasiado optimistas o si van en línea con lo que espera el inversor.
En cuanto a la performance de los bonos en pesos, desde Adcap Grupo Financiero remarcaron que los Boncer retomaron su tendencia de mejor desempeño frente a los Boncaps después de que el breakeven de inflación para 2026 interrumpiera su desaceleración en 29,5% y rebotara hacia 30,5%.
Hacia adelante, desde Adcap Grupo Financiero consideran que los niveles actuales, siguen viendo mayor valor relativo en los Boncer.
“Nos gusta particularmente en el tramo medio de la curva, donde ofrecen hasta 200 puntos básicos adicionales de rendimiento frente a alternativas a tasa fija”, explicaron.
En esa línea, ven valor en particular en los Boncer TZXD6 y TZX27, que ofrecen rendimientos reales de entre 0% y 1,5%, y deberían sobreperformar en un escenario en el que la inflación se mantenga resistente alrededor del 2%, donde la tasa nominal debería superar el 28%. Dentro de la curva de Boncaps, y para un escenario de desinflación más rápida, seguimos prefiriendo el T30A7, que ofrece un rendimiento atractivo del 28% combinado con buena liquidez”, detallaron.
Con una visión similar, los analistas de Facimex Valores remarcaron que las valuaciones descuentan dos cuestiones que crean un punto de entrada muy atractivo para el posicionamiento a mediano plazo.
En este marco, remarcaron que ven atractivo en el Boncer de septiembre de 2028 (TZXS8) y el Discount (DICP).
“Los break-evens de inflación empezaron a comprimir después de meses de ampliación de spreads, La inflación break-even a 12 meses bajó 447pbs pasando de 31,0% a 26,5%. Es un nivel donde todavía vemos un espacio importante para la compresión contra nuestra proyección del 21,4% para un período comparable (inflación interanual marzo 2027)”, dijeron.
Además, remarcaron que su escenario base descuenta una suba algo más pronunciada que el mercado para las tasas reales.
Los analistas de Cohen agregaron que, con la inflación mostrando resistencia a la baja y las tasas reposicionándose al alza, privilegian los instrumentos CER.
En ese sentido, consideran que los break even de inflación están mostrando un sendero mas optimista respecto de que proyectan desde Coehn
“El mercado descuenta una inflación implícita del 2,4% mensual en abril y de 1,9% mensual promedio entre mayo y octubre, por debajo de nuestras proyecciones que contemplan un 34% anual para 2026. Esta diferencia favorece a los CER, que ofrecen mejor protección frente a una desinflación más lenta de lo esperado. En el tramo corto de la curva privilegiamos el TZX26 (CER-10%), y con duration más larga, el TZX27 (CER+1,6%)”, dijeron desde Cohen.
Compras de dólar y baja de tasas
El mercado no solo opera con bajo nivel de tasas nominales y reales, sino que también se da un contexto de baja volatilidad nominal.
Es decir, se evidencia una baja volatilidad de tasas, la cual coincide también con un entorno de reducida volatilidad cambiaria.
De esta manera, el mercado espera que la volatilidad se mantenga acotada, mas aun en los meses de alta liquidación del agro y en el que se espera que el BCRA siga comprando dólares para lo cual deberá emitir pesos y mantener la inyección de liquidez.
Hasta ahora, el BCRA compró el 73% del objetivo que se había impuesto de u$s 10.000 millones ya que sumó más de u$s 7300 millones de compras de divisas en lo que va del 2026.
Por ello, y dado que en mayo a agosto la liquidación del agro suele alcanzar su pico, el mercado espera que el Central siga comprado divisas y que la volatilidad de tasas y de tipo de cambio se mantenga acotada.
Los analistas de Sailing Inversiones resaltaron que la volatilidad de tasas en pesos colapsó en abril y creen que hay margen para que ese escenario se mantenga, siempre que continúe la calma cambiaria.
A su vez, explicaron que la estabilidad del tipo de cambio fue clave para permitir una política de liquidez algo más flexible.
“Las compras de dólares del BCRA implican una inyección de pesos en la economía, pero al mismo tiempo el tesoro retira parte de esos pesos vía licitaciones, aunque el colchón de liquidez diario permanece más elevado que el año pasado y eso permite una estabilidad de tasas en el sistema. Mientras el frente cambiario siga contenido, el sistema puede convivir con tasas más bajas en términos reales y con menor volatilidad, sin que eso derive necesariamente en presión inmediata sobre el dólar”, detallaron.
Así, el mercado espera un entorno de bajas tasas de interés y de reducida volatilidad cambiaria mientras dure la mayor liquidación del agro.
Los analistas de IEB consideran que el mayor flujo de dólares vuelve más atractivos a los instrumentos en pesos, lo tendería a ser viento de cola para la desinflación.
Sin embargo, también advierten que la caída del tipo de cambio nominal (cae 5% nominal en lo que va del año, y más de 12% en términos reales) se combina con persistentes tasas reales en niveles negativos; quitándole atractivo a estrategias de carry trade.
Así, en cuanto a los pesos, para posiciones de muy corto plazo desde IEB priorizan el Boncer a junio (TZX26), el cual descuenta una inflación del 2,35% para abril, por debajo de las proyecciones de mercado (el REM-BCRA estima un 2,6%).
Además, ven valor en bonos duales (TAMAR-tasa fija).
“Tienen un rendimiento atractivo (tamar breakeven en la zona del 22,8%; cercano al nivel actual) y proporcionan el beneficio de la cobertura en caso de cualquier suba del nivel de tasas. En este asset class, priorizamos el TTD26, que vence el 15 de diciembre de 2026 y rinde TAMAR +2,3%”, indicaron.