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Mientras gran parte de Wall Street sigue concentrada en la posibilidad de una entrada de la Argentina en periodo de consulta por parte del MSCI y en el regreso del país a los mercados internacionales de deuda, Bank of America (BofA) acaba de reforzar una de las posturas más optimistas sobre los activos argentinos dentro del universo emergente.
En su último informe semanal para mercados emergentes, la entidad mantiene su recomendación Overweight (OW) sobre la deuda soberana argentina y sostiene que el país atraviesa un proceso de mejora simultánea en dos de las tres variables que históricamente definieron la percepción de riesgo de los inversores internacionales: el frente externo y la inflación.
La definición elegida por los estrategas de Bank of America es contundente: “dos de los tres planetas están alineados”. El tercero, aclaran, es la actividad económica, que todavía muestra señales de debilidad, pero que podría comenzar a recuperarse durante los próximos trimestres.
La gran apuesta: exportaciones, energía y dólares
El principal argumento alcista del banco pasa por el cambio estructural que observa en las cuentas externas argentinas.
Según el informe, las exportaciones medidas en dólares crecieron 21,5% entre enero y abril respecto del mismo período del año pasado, impulsadas por una combinación de mayores volúmenes y mejores precios internacionales.
Los productos primarios avanzaron 30%, las manufacturas de origen industrial treparon 29% y las exportaciones energéticas crecieron 16%. Para la entidad, este fenómeno no es transitorio y tiene detrás dos motores de largo plazo: Vaca Muerta y la minería.
La visión de BofA es que la expansión de la producción energética y el fuerte pipeline de inversiones mineras permitirán sostener este ciclo exportador durante varios años.
El dato que mira Wall Street: un superávit energético cercano a u$s 9.000 millones
Dentro de esa historia exportadora, el banco pone especial atención sobre el sector energético.
El informe destaca que el superávit comercial energético ya alcanza casi u$s 9.000 millones en los últimos doce meses, una mejora significativa frente a los u$s 5.700 millones registrados en 2024 y, más aún, respecto del déficit de u$s 4.400 millones que existía en 2022.
Para los analistas, este cambio modifica estructuralmente la disponibilidad de divisas de la economía argentina.
Además, proyectan que la producción petrolera podría aumentar en más de 200.000 barriles diarios por año durante los próximos dos años, acompañada por nuevas obras de infraestructura y el desarrollo de nuevos proyectos. También remarcan que las exportaciones de GNL podrían comenzar a partir del cuarto trimestre de 2027.
El visto bueno al Banco Central
Otro de los puntos destacados del informe es la evolución de las reservas internacionales.
Bank of America sostiene que el Banco Central está sobrecumpliendo las metas previstas para este año y señala que ya compró más de u$s 11.500 millones en el mercado cambiario, superando el objetivo anual de u$s 10.000 millones.
La entidad también resalta que las reservas netas pasaron de aproximadamente u$s 10.000 millones negativos en abril del año pasado a más de u$s 8.000 millones positivos en la actualidad, mientras que el propio Gobierno proyecta compras por entre u$s 17.000 millones y u$s 24.000 millones durante 2026.
A eso se suma la reducción casi total de la posición vendida en futuros de dólar que mantenía el Banco Central, algo que, según BofA, mejora significativamente los márgenes de maniobra de la autoridad monetaria.
No ve una devaluación brusca
Uno de los mensajes más relevantes para el mercado es que el banco no considera probable un salto abrupto del tipo de cambio.
La explicación surge de la combinación de exportaciones crecientes, mejora de la cuenta corriente, ingreso de capitales y acumulación de reservas.
“Esperamos una cuenta corriente equilibrada este año”, señala el informe, que además considera que el peso se encuentra cerca de un nivel de equilibrio y que un salto significativo del dólar sólo podría producirse bajo un escenario político extremadamente negativo.
El optimismo de BofA también se apoya en las recientes mejoras de calificación soberana.
El banco recuerda que tanto Fitch como S&P elevaron la nota de Argentina a B-, destacando los avances fiscales, la mejora de la liquidez y la capacidad del Gobierno para enfrentar los vencimientos financieros.
Ahora, la expectativa del mercado está puesta en Moody’s, que todavía mantiene una nota significativamente más baja.
Para la entidad estadounidense, las mejoras de rating amplían la base potencial de inversores que pueden comprar deuda argentina y contribuyen a seguir reduciendo el costo de financiamiento del país.
La ventana para volver a los mercados
Bank of America también considera que el Gobierno no debería enfrentar dificultades para atender los vencimientos de deuda externa previstos hasta fines de 2027, estimados en alrededor de u$s 35.000 millones.
En el corto plazo, espera que el Ejecutivo continúe priorizando fuentes alternativas de financiamiento más baratas que el mercado internacional, incluyendo créditos de organismos multilaterales, privatizaciones y emisiones locales en dólares.
Sin embargo, la entidad considera que la ventana para un eventual regreso a los mercados globales sigue abierta y podría mantenerse hasta fin de año, antes de que el calendario electoral de 2027 comience a introducir mayor volatilidad.
El único planeta que falta alinear
Pese al optimismo general, BofA reconoce que todavía existe una pieza pendiente.
La actividad económica continúa mostrando una recuperación más lenta que la observada en otras variables macroeconómicas.
No obstante, el banco espera que la combinación de tasas más bajas, crecimiento exportador y expansión de los sectores energético y minero termine impulsando una mejora de la economía durante el segundo semestre y 2027.
Por eso mantiene su apuesta sobre la deuda argentina y considera que, si la actividad finalmente acompaña, el país podría profundizar la compresión del riesgo país y acercarse un paso más al regreso definitivo a los mercados internacionales.