Luego del inicio de los balances de los bancos, esta semana llega el turno de grandes compañías tecnológicas.
Los balances llegan en un momento de caídas en las acciones en Wall Street y en medio del boom de inteligencia artificial, la cual esta siendo pueda a prueba. Que espera el mercado y que acciones recomiendan.
Vienen mas balances
Wall Street se prepara para una nueva semana clave de la temporada de balances corporativos, con una agenda cargada de resultados de grandes compañías del S&P 500.
Los inversores seguirán de cerca las cifras de las principales empresas tecnológicas, industriales y de consumo para evaluar la evolución de las ganancias, la fortaleza de la economía estadounidense y las perspectivas de crecimiento para los próximos meses.
El foco en los balances comenzará a tomar mayor dinamismo el martes con los números de Coca-Cola, Boeing, UPS, PayPal y S&P Global, además de otras firmas relevantes.
Los resultados permitirán analizar el comportamiento del consumo, la actividad industrial y el negocio de los pagos digitales en Estados Unidos.
Luego, el miércoles concentrará una de las jornadas más importantes de la semana, con los balances de Alphabet, la compañía matriz de Google, y Microsoft, que presentarán sus resultados después del cierre de Wall Street.
Ambas empresas estarán bajo la lupa de los inversores por sus avances en inteligencia artificial, el crecimiento de sus negocios vinculados a la nube y las perspectivas de inversión en infraestructura tecnológica.
Mas tarde, el jueves, continuará la agenda con los resultados de Amazon, que divulgará sus cifras después del cierre, además de Caterpillar, Intel y Eli Lilly.
Los inversores buscarán señales sobre la evolución del comercio electrónico, la demanda de semiconductores, el desempeño del sector industrial y el crecimiento del negocio farmacéutico
Finalmente, a semana concluirá el viernes con los balances de ExxonMobil y Chevron, dos de los principales referentes del sector energético, junto con AbbVie y otras empresas. Sus resultados permitirán evaluar el desempeño de las grandes petroleras y la evolución de los ingresos y márgenes de la industria.
Ganancias e ingresos esperados
En este contexto, la temporada de balances será determinante para medir la capacidad de las compañías estadounidenses de sostener el crecimiento de sus ganancias en un escenario marcado por las expectativas sobre las tasas de interés, la evolución de la economía y el impacto de la inteligencia artificial.
En particular, los resultados y las proyecciones de las grandes tecnológicas podrían influir sobre el comportamiento del S&P 500 y el Nasdaq durante las próximas ruedas.
Maximiliano Tessio, asesor financiero, detalló que la temporada de balances llega en un momento particularmente sensible para Wall Street, con una corrección significativa en las compañías vinculadas a la inteligencia artificial, amplificada por el desapalancamiento de los grandes fondos.
“Creemos que los resultados pueden contribuir a estabilizar el mercado, aunque difícilmente alcancen por sí solos para revertir la volatilidad reciente”, comentó.
Entrando en sectores puntuales, Tessio agregó que en las Big Tech, el foco estará menos en el crecimiento de los ingresos y más en la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial.
“La desaceleración en el consumo de tokens y la caída de sus precios plantean interrogantes sobre el retorno del elevado capex de los hiperescaladores. El mercado empieza a exigir evidencia de monetización y no solamente expectativas de crecimiento”, detalló.
El sector de Tecnología de la Información lidera las expectativas de crecimiento de los ingresos del S&P 500 para el tercer trimestre de 2026.
Después de Tecnología, el sector energético aparece en el segundo lugar, con un crecimiento proyectado de los ingresos del 24,3% interanual. El avance estaría asociado, entre otros factores, a la evolución de los precios de la energía y a la facturación de las compañías del sector.
En tercer lugar se ubican los Servicios de Comunicación, con una expansión prevista del 16,2%. Este segmento incluye grandes empresas vinculadas a la publicidad digital, las plataformas y los servicios de comunicación.
Por su parte, el conjunto del S&P 500 registraría un crecimiento de los ingresos del 12,7% interanual. Por encima del promedio del índice también se encuentran Industriales, con un 9,6%; Inmobiliario, con un 9,2%; Materiales, con un 8,3%; Servicios Públicos, con un 8,1%, y Financieras, con un 7,2%.
En el extremo opuesto, Salud presenta la menor tasa de crecimiento proyectada, del 4,4%, seguida por Consumo Discrecional, con un 5,3%, y Consumo Básico, con un 6,1%.
Dante Ruggieri, socio de AT Inversiones, consideró que la dinámica seguirá la tendencia que el mercado mostró a lo largo de todo el año.
“Seguiremos viendo a los hyperscalers quemar caja en su búsqueda por mantenerse a la vanguardia del avance de la IA. Del otro lado del mostrador, espero muy buenos balances, con ganancias crecientes, en los sectores proveedores de infraestructura para IA y de memorias”, estimó.
Además, remarcó que un punto clave será observar si las compañías de software empiezan a mostrar mejores números.
“De ser así, podríamos inferir que se están adaptando con éxito al nuevo entorno y que la IA, lejos de sustituirlas, se convierte en un complemento de su negocio”, sostuvo.
En lo que respecta a ganancias. el sector energético encabeza las expectativas de crecimiento de las ganancias de las empresas del S&P 500 para el tercer trimestre de 2026, con un incremento interanual proyectado del 136%, según las estimaciones de FactSet.
El resultado lo posiciona como el principal motor del crecimiento de los beneficios corporativos en Wall Street, en una temporada de balances en la que también se destacan las compañías tecnológicas y las vinculadas a los servicios de comunicación.
En segundo lugar aparece Tecnología de la Información, con un crecimiento esperado de las ganancias del 65,6% interanual, mientras que Servicios de Comunicación ocupa el tercer puesto, con una expansión proyectada del 39,8%.
Estos sectores concentran buena parte de la atención de los inversores por su peso en los principales índices bursátiles estadounidenses y por las perspectivas de crecimiento de sus negocios.
Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist, Aldazabal y Cía, agregó que el consenso del mercado es relativamente optimista al inicio de la temporada de balances.
“Se espera un crecimiento promedio de las ganancias por acción (EPS) de las compañías del S&P500 de 27% a/a para tercer trimestre la expectativa previa más elevada para un trimestre desde 2021”, sostuvo.
Además, señaló que a nivel de sectores, se espera que energía y tecnología continúen liderando el crecimiento de las ganancias, impulsados por los precios del petróleo en niveles récord y por el desarrollo exponencial del ecosistema de IA, respectivamente.
Finalmente, resaltó que “por fuera de los resultados reportados, los inversores seguirán enfocados en la velocidad de adopción de la IA, los avances en la monetización de la tecnología y las ganancias de productividad asociadas”.
Joaquin Álvarez, CEO de Fincoach, remarca que encarando la temporada de balances en Wall Street luce clave entender lo que está sucediendo a nivel global.
En ese sentido, destaca que la economía de Estados Unidos sigue creciendo y robusta, y donde se espera que este año termine con un crecimiento anual alrededor del 2 coma 2 por 100.
Además, agregó que al nivel de empresa, las mismas siguen mostrando ganancias.
“La expectativa de crecimiento de las ganancias para este trimestre es de un 30% año contra año”, sostuvo.
Por lo tanto, Álvarez señala que para esta temporada de balance es importante ir viendo caso por caso las empresas que se recomienda, y, sobre todo, ver cómo se comportan respecto a las expectativas que hay hacia adelante.
“Creemos que es clave tanto la calidad de empresa en la que invertimos, así como también poder lograr diversificación. Al hablar de calidad, nos referimos a modelos de negocios comprobados, donde haya buenos márgenes, balances sanos, y que también puedan beneficiarse de toda la productividad que trae la inteligencia artificial”, dijo Álvarez.
Valuaciones a la baja
En términos de valuaciones, el S&P500 opera debajo de su promedio de 10 años en términos de ganancias por acción, es decir, en 18,5%, cuando su media de largo plazo es de 19 veces ganancias por acción.
De esta manera, el S&P500 cotiza en su menor valuación desde mediados de 2025, lo cual puede representar un punto de entrada para aquellos inversores arriesgados.
Respecto de los CEDEARs, Tessio remarcó que ve oportunidades que comienzan a aparecer con la corrección, pero todavía no encontramos señales concluyentes de un piso en el sector tecnológico.
“Más que aumentar indiscriminadamente la exposición a IA, estamos atentos a la rotación hacia compañías con negocios menos dependientes de ese ciclo de inversión. En ese sentido, seguimos de cerca empresas como Berkshire Hathaway y Apple, que vienen mostrando un comportamiento relativo más defensivo, y compañías como Texas Instruments, cuyos últimos resultados reflejaron una mejora de las perspectivas en segmentos industriales y de centros de dato”, detalló Tessio.
El proceso bajista en las acciones muestra fuertes corrección en grandes nombres de Wall Street. Las grandes tecnológicas como Nvidia, Alphabet, Amazon y Tesla, entre las más castigadas
Entre las empresas de mayor capitalización bursátil, Alphabet registra una caída del 22,19% desde sus máximos, mientras que Amazon retrocede un 13,40%, Nvidia pierde un 11,81%, Meta Platforms cae un 19,04% y Tesla acumula una baja del 20,95%.
La situación contrasta con la de otras grandes compañías del sector. Microsoft retrocede un 5,25% y Apple un 2,42%, por lo que muestran una corrección comparativamente más moderada.
La corrección de Wall Street también alcanza a sectores alejados de la tecnología, con fuertes retrocesos en compañías industriales, bancos, empresas de consumo y firmas vinculadas con la salud. Entre las acciones más castigadas se destacan Caterpillar, Boeing, General Electric, Goldman Sachs y Bank of America, con caídas superiores al 20% desde sus máximos de referencia.
En el sector industrial, Caterpillar acumula una baja del 36,49%, una de las más pronunciadas entre las grandes compañías tradicionales del mercado estadounidense. General Electric retrocede un 26,43%, mientras que Boeing pierde un 26,42%. También se registran descensos importantes en Eaton, con una caída del 22,96%, y RTX, fabricante de sistemas aeroespaciales y de defensa, que retrocede un 14,70%. Deere & Company, por su parte, pierde un 12,97%.
El sector financiero tampoco escapa a la tendencia. Goldman Sachs registra una caída del 23,17% desde sus máximos, seguido por Bank of America, con un retroceso del 21,47%, y Morgan Stanley, que pierde un 21,13%. Capital One cae un 20,90%, American Express retrocede un 17,93%, Citigroup baja un 17,15% y Wells Fargo pierde un 14,31%. En contraste, JPMorgan Chase presenta una corrección más moderada, del 8,44%.
En consumo discrecional, McDonald’s acumula una caída del 26,13%, mientras que Home Depot retrocede un 19,37%. Royal Caribbean, una de las principales compañías de cruceros, pierde un 20,68%, y TJX Companies, propietaria de cadenas de tiendas de descuento, cae un 14,11%. Dentro del consumo defensivo, Walmart registra una baja del 10,28%, mientras que Costco retrocede un 7,75%.
Las empresas vinculadas con la salud también muestran diferencias significativas en su desempeño. Intuitive Surgical, especializada en cirugía robótica, acumula una caída del 24,33%, mientras que Stryker retrocede un 21,54% y Abbott Laboratories pierde un 21,27%. Medtronic registra un descenso del 10,16%. En cambio, las grandes farmacéuticas muestran correcciones más acotadas: Johnson & Johnson cae un 3,19%, Eli Lilly retrocede un 2,36% y Merck pierde un 7,66%.
En cuanto a las inversiones, Ruggieri consideró que para inversores con un horizonte de mediano plazo aparecen oportunidades en Google, Vistra y Uber.
“Google( GOOG) es la hyperescaler que más me gusta, principalmente por su diversificación de negocios. Con un EV/EBITDA en torno a 14x y un P/E de 23x, la considero una muy buena alternativa, tanto de corto como de mediano plazo. Por su parte, Vistra (VST) es una compañía de energía integrada de EE.UU con generación, a través de una flota diversificada de plantas nucleares, de gas natural, carbón, solar y baterías; y la comercialización minorista (TXU y otras marcas), mediante la cual vende electricidad al consumidor final”, detalló.
Finalmente, con relación a Uber (UBER) Ruggieri la favorece y remarca que es la mayor plataforma global de movilidad y delivery.
Milo Farro, analista de RAVA, explicó que a pesar de mantenerse cerca de niveles récord, el S&P 500 atraviesa una dinámica particular y en la que casi del 55% de las compañías que integran el índice cotizan menos un 20% por debajo de sus máximos históricos.
Para Farro, el mercado se encuentra procesando dos fuerzas contrapuestas. Por un lado, la solidez de las ganancias corporativas y el optimismo en torno al desarrollo de la inteligencia artificial; por otro, el fuerte incremento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense.
En este contexto, Farro entiende que la suba de tasas está poniendo a prueba sectores que conservan igualmente buenos fundamentos.
Entre ellos, Farro destaca el sector de servicios y el de materiales.
“El sector de servicios públicos (XLU) mantiene fundamentos atractivos de largo plazo debido a su potencial rol en el abastecimiento energético asociado al crecimiento de la IA, aunque enfrenta importantes presiones en el corto plazo. Se trata de una industria intensiva en capital, por lo que el aumento de las tasas incrementa sus costos de financiamiento”, indicó.
En línea con ello, Farro también destaca el sector de materiales, particularmente expuesto al comportamiento de los metales, que suelen verse afectados por escenarios de tasas reales elevadas.
En lo que respecta al sector tecnológico, Farro entiende que si bien algunas empresas registran un retorno sumamente positivo en lo que va del año, las valuaciones promedio en el sector tecnológico no lucen exigentes.
Esto se produce porque los precios de las acciones de las grandes compañías están creciendo a un ritmo más lento que sus ganancias corporativas.
“En este caso, una aceleración del aumento de las tasas es uno de los factores que puede inyectar algo de presión en las empresas que están más endeudadas”, comentó.
Bajo este escenario, Farro recomienda cautela en el posicionamiento en acciones.
“Una parte importante de las acciones ya atraviesa correcciones significativas y la continuidad de la tendencia alcista dependerá cada vez más de las empresas “ganadoras”, sostuvo.