Schulz, fabricante alemana de tubos para la industria de petróleo y gas, firmó un contrato inédito con Petrobras por u$s 10 millones para suministrar los tubos del primer ducto brasileño de acero inoxidable. Serán 8,5 kilómetros de tubulación revestida por una triple capa de polietileno para la refinería Abreu e Lima, en Pernambuco. El contrato resulta de una asociación entre Schulz (que procesará el acero inoxidable de Aperam, nuevo nombre de Acesita) y TenarisConfab (revestimiento de polietileno).
El director ejecutivo de Schulz para Latinoamérica, Marcelo Bueno, celebra el resultado, que demoró un año en llegar debido a que Petrobras realizó una licitación internacional. Participaron hasta empresas chinas y nuestra propuesta fue analizada técnica y comercialmente, lo que demuestra que empresas brasileñas también pueden vencer por precio, dijo Bueno.
El ejecutivo destacó que no siempre el contenido brasileño es más caro que el importado, sino resultado de la oportunidad de abrirse a negociaciones.
Schulz, empresa familiar de capital cerrado, se instaló en Brasil en 2007 y actualmente tiene 370 empleados. La empresa está llena de pedidos y trabaja en tres turnos en el parque industrial de Campos, en Río de Janeiro.
La competencia china impactó en 2009 en los planes de la empresa, cuando Schulz enfrentó la competencia de tubos sellados y conexiones de acero inoxidable que se vendían en Brasil a u$s 7 el kilo cuando en el mercado internacional costaban u$s 20/Kg. La producción cayó y el grupo debió prescindir de 15% de su personal.
El grupo alemán invirtió u$s 100 millones en Brasil y tiene una cartera de pedidos superior a los u$s 62 millones, la mayor parte para Petrobras, directa o indirectamente.