El pueblito escondido está dentro del Pirineo catalán y tiene menos de 1200 habitantes. Esta villa conserva un encanto medieval que convive con lo moderno, producto de un proceso de industrialización que la convirtió en un polo de producción lanera.
La belleza de las sierras que rodean a La Pobla de Lillet fue la inspiración del arquitecto Antonio Gaudí para realizar una de las joyas del modernismo catalán. Se trata del chalet de Catllaràs, una construcción de 1905 sumamente disruptiva para la época y hoy considerada Bien Cultural de Interés Local y Patrimonio Cultural de Cataluña.
¿Cómo es este pueblito costero y por qué atrae a turistas?
Explorar La Pobla de Lillet es como retroceder en el tiempo hasta la España medieval. Una de las joyas emblemáticas de aquella época es el puente Vell, una magnífica construcción de mediados del siglo XIV que luce un elegante arco de medio punto. En el mismo entorno se encuentra el monasterio de Santa Maria de Lillet, abierto al público para que cualquiera pueda visitarlo.
Otro rincón que ningún viajero debería perderse es la plaza Porxada. Hacia el oeste de La Pobla se levanta la iglesia románica de Santa Cecília de Riutort, un templo erigido en el siglo XI y uno de los edificios más antiguos de España. Muy cerca de esta preciosa reliquia histórica aguardan las ruinas del castillo de Sant Miquel de Lillet, cuya construcción se remonta al siglo XII.
Por último, el chalet del Catllaràs constituye una parada imprescindible, ya que representa una de las obras más destacadas de Antoni Gaudí. Este edificio del siglo XX nació originalmente para servir de alojamiento a los trabajadores de las minas de carbón de Catllaràs. Hoy en día es un valioso monumento histórico que atrae cada año a miles de visitantes llegados de todos los rincones del mundo.
Siguiendo con el legado del arquitecto español, también destacan los Jardines Artigas, en agradecimiento a la familia que lo hospedó durante su estancia en la Vall de Lillet.
Actividades para disfrutar en La Pobla de Lillet
El encanto de la villa reside precisamente en su propio nombre, dado que Lillet significa “campo de lirios”, una planta que crece en abundancia por toda la comarca. A ello se suman sus densos bosques de pinos silvestres y las amplias extensiones de pastizales dedicados a cultivos de secano.
Por esa razón, las excursiones se convierten en una actividad imprescindible para quienes quieren descubrir y disfrutar de la belleza natural de este municipio del Alt Berguedà.
Además, resulta especialmente recomendable el recorrido que une la antigua fábrica de cemento Asland, ubicada en Castellar de n’Hug, con Guardiola de Berguedà.
Ruta desde Barcelona hacia La Pobla de Lillet
Desde Barcelona, el trayecto hacia La Pobla de Lillet tiene una duración aproximada de 1 hora y 34 minutos.
El primer acceso que se debe tomar es el B-10 en Sant Adrià de Besòs desde Gran Via de les Corts Catalanes. Posteriormente, se debe continuar por la C-58 y C-16 en dirección a B-402.
A continuación, se debe tomar la salida hacia Ripoll/La Pobla de Lillet de C-16 y conducir por la B-402 hasta la rotonda que da ingreso a la Pobla de Lillet.