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La negociación entre Vox y el PP para garantizar la gobernabilidad en varias comunidades autónomas atraviesa su momento más delicado. Las palabras del líder de Vox, Santiago Abascal, han tensado un diálogo que parecía encarrilado tras las elecciones autonómicas.

El detonante ha sido el documento marco presentado por el líder popular, Alberto Núñez Feijóo, como base para un acuerdo en Extremadura y Aragón. Abascal no solo ha rechazado el planteamiento, sino que lo ha desacreditado públicamente, calificándolo de “error” y cuestionando el enfoque con el que el PP pretende liderar las conversaciones.

El líder de Vox calificó de “error” y “ofensa” el documento marco propuesto por el PP para negociar acuerdos autonómicos.Kiko Huesca

Abascal tacha de “error” el marco del PP y exige negociar “medida a medida”

En una entrevista en Antena 3, recogida por EFE, el presidente de Vox fue contundente. “Ese marco que han propuesto es un error y una ofensa a sus propios compañeros, y además está lleno de generalidades”, afirmó, marcando distancia con la estrategia del PP.

Abascal sostuvo que su partido tiene claro cómo quiere negociar “con aquellos que quieran sus votos” y detalló que aspiran a una negociación “fase medida a medida, decreto a decreto, partida a partida de todo” lo que consideran necesario para compartir un programa de gobierno en Extremadura y Aragón.

El líder de Vox expresó además su sorpresa por el hecho de que el marco lo fije quien necesita los apoyos. “Que pongan un marco como si estuvieran pactando con salvajes y pretendiendo domarnos es algo que no es correcto, yo creo es empezar con mal pie” las negociaciones, señaló.

Sobre la propuesta del PP de aprobar todos los presupuestos de la legislatura para asegurar estabilidad, Abascal aseguró que no ha visto “eso nunca en política” y remarcó que antes debe comprobarse si hay acuerdo en “un cambio de rumbo”, con medidas concretas, plazos y garantías. “Si nos ponemos de acuerdo (en todo ello) podremos hablar de más cosas”, añadió.

También mostró su malestar por lo que considera insinuaciones sobre el compromiso democrático de su partido. “Si alguien ha acreditado la defensa del Estado de Derecho, poniendo además la propia integridad personal para demostrarlo, he sido yo”, afirmó, y advirtió de que el PP “corre el riesgo” de “ofender a aquel con el que quiere pactar”.

El PP defiende el documento como “embrión” y apela a la “transparencia”

Desde el PP, la respuesta no se hizo esperar. La portavoz en el Congreso, Ester Muñoz, defendió el documento como un punto de partida razonable. Lo definió como “el embrión” de la negociación y pidió a Abascal que no se deje influir por “las etiquetas que le pone la izquierda”.

“Yo le pediría al señor Abascal que no se crea esas etiquetas que le pone la izquierda”, afirmó en rueda de prensa, donde se mostró confiada en que finalmente habrá acuerdo. “No veo otra opción que no sea que no haya un acuerdo, un pacto, y por tanto yo voy a seguir siendo posibilista”, sostuvo.

Muñoz aseguró que publicar el documento ha sido un ejercicio de “transparencia” y “de responsabilidad” por parte del partido que ha ganado las elecciones en ambas comunidades. Subrayó que corresponde al PP liderar el proceso, aunque eso no implique “imponer” todo a Vox.

Según la dirigente popular, el texto presentado es “una declaración de mínimos para todas las comunidades autónomas” y después serán los equipos regionales quienes concreten las particularidades. Confirmó además que los presidentes autonómicos conocían el documento y que las reuniones continuarán. “Ha habido muchas reuniones y ya les auguro que va a haber muchas más”, señaló.

Extremadura y Aragón como escenario de una negociación clave

La disputa se centra en la gobernabilidad de Extremadura y Aragón, donde el PP necesita el respaldo de Vox para consolidar ejecutivos estables. Abascal ha insistido en que ni Feijóo ni él mismo deben negociar directamente lo que ocurre en los territorios, sino que deben hacerlo los equipos designados junto a los líderes regionales.

Pese al tono crítico, el líder de Vox reconoció que la conversación con Feijóo fue “cordial” y que ambos coincidieron en la necesidad de dar una alternativa al resultado electoral y de “echar” a Pedro Sánchez del Gobierno de España. Esa coincidencia estratégica mantiene abierta la puerta a un entendimiento.

El presidente del PP defiende el documento como un punto de partida para garantizar estabilidad en Extremadura y Aragón.Fuente: EFEJ.J.Guillen

Sin embargo, el intercambio público revela una tensión latente sobre el método y el liderazgo de la negociación. El debate ya no gira solo en torno a programas y medidas concretas, sino también sobre quién fija las reglas del diálogo y cómo se articula la futura gobernabilidad.

El desenlace de estas conversaciones marcará no solo el futuro de los gobiernos autonómicos en juego, sino también la relación política entre Vox y el PP, dos partidos llamados a entenderse si quieren consolidar mayorías alternativas en el mapa institucional español.