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El Gobierno de España ha ordenado la expulsión del embajador de Nicaragua en Madrid y de otro diplomático. La decisión se adopta en “estricta reciprocidad”.
La medida responde a la “injusta expulsión” del embajador español en Managua y de la segunda jefatura de la delegación. Así lo confirmaron fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores.
La orden fue cursada el domingo, aunque no trascendió hasta este lunes. El episodio profundiza una crisis diplomática latente entre ambos países.
España expulsa al embajador de Nicaragua por reciprocidad diplomática
La expulsión del embajador de Nicaragua en España se produjo como respuesta directa a la decisión adoptada en Managua. El Gobierno español activó el principio de reciprocidad tras la salida forzada de su representación diplomática.
La medida afecta a Maurizio Carlo Gelli, embajador nicaragüense en Madrid, y a otro diplomático de la legación. La orden fue cursada el domingo y comunicada oficialmente este lunes.
Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores subrayaron que la respuesta española se ajusta a las normas de la diplomacia internacional. “El Gobierno de España seguirá trabajando por tener las mejores relaciones con el pueblo hermano de Nicaragua”, aseguró Exteriores.
La expulsión del embajador español en Managua y la reacción de España
El embajador español en Nicaragua, Sergio Farré Salvá, llevaba menos de dos meses en el cargo cuando se ordenó su salida del país. La decisión fue calificada por Madrid como una expulsión injustificada.
Junto al embajador, el Gobierno nicaragüense también obligó a abandonar el país a la segunda jefatura de la embajada española. Este movimiento elevó de forma inmediata la tensión diplomática.
España consideró que la medida vulneraba los usos básicos de las relaciones exteriores. Como respuesta, activó la expulsión del embajador de Nicaragua en Madrid.
Antecedentes de la crisis diplomática entre España y Nicaragua
Las relaciones entre España y Nicaragua arrastran tensiones desde hace varios años. En 2021, el régimen de Daniel Ortega denunció “la continua intromisión” de España en asuntos internos.
Ante esas acusaciones, el Gobierno español llamó a consultas a su embajadora en Managua. Además, rechazó de forma “tajante” los señalamientos del Ejecutivo nicaragüense.
Desde entonces, la relación bilateral se ha deteriorado de manera progresiva. Las decisiones unilaterales han afectado la estabilidad del vínculo diplomático.
Derechos humanos en Nicaragua y postura del Gobierno español
En 2023, el Gobierno de Nicaragua expulsó y retiró la nacionalidad a centenares de personas. Entre los afectados hubo diplomáticos, opositores, periodistas y defensores de derechos humanos.
España ofreció la nacionalidad española a los expulsados y a otros opositores encarcelados. La medida buscó garantizar protección ante la represión denunciada por organismos internacionales. Además, el Congreso español aprobó una proposición no de ley para condenar la “sistemática” violación de derechos humanos en Nicaragua.
La iniciativa aprobada en el Congreso exigió el cese inmediato de la represión en Nicaragua. También instó a impulsar nuevas sanciones desde la Unión Europea.
La proposición contó con el respaldo de los principales partidos del Gobierno y de la oposición. Reflejó un amplio consenso político sobre la situación del país centroamericano.
La expulsión del embajador se enmarca en este contexto de presión diplomática. España mantiene una postura crítica frente al régimen de Daniel Ortega.