El caso Plus Ultra sigue tensando la coalición de Gobierno y fracturando al PSOE por dentro. El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero no declarará ante el juez el 2 de junio como estaba previsto: su comparecencia ante el Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional ha sido aplazada al 17 y 18 de junio.
Mientras tanto, el Ejecutivo repite su posición con una disciplina casi mecánica. La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, respondió este lunes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros con respuestas prácticamente idénticas ante cada pregunta de los periodistas sobre Zapatero: respeto a la “presunción de inocencia” y confianza en la Justicia.
Qué dijo el Gobierno y qué revelan sus fuentes en privado sobre Zapatero
El ministro para la Transformación Digital, Óscar López, que acompañó a Saiz en la comparecencia, fue algo más allá. Dijo conocer a Zapatero desde hace 26 años y afirmó seguir “confiando plenamente en su inocencia”, aunque reconoció no haber hablado con él desde su imputación.
En privado, fuentes gubernamentales admiten una posición más incómoda. Confían en que Zapatero pueda defenderse en su comparecencia ante el juez, pero reconocen que ahora se enfrentan a “pasos judiciales y no políticos”, por lo que el Ejecutivo tiene que ser prudente y convivir con la situación.
Consideran que no deben entrar a comentar detalles del sumario y mantienen que no hay nada que pruebe hecho delictivo alguno cometido por el expresidente.
Saiz también reivindicó el “legado incuestionable” de Zapatero y defendió que el Gobierno seguirá construyendo una España “más moderna, más plural, más inclusiva” precisamente a partir de ese legado.
El PSOE andaluz admite que sus militantes están “rotos”
El impacto de la imputación dentro del propio partido es más profundo de lo que el Ejecutivo quiere mostrar en público. El secretario de Comunicación del PSOE andaluz, Fernando López Gil, fue inusualmente franco en una rueda de prensa en la sede regional del partido en Sevilla.
“Estamos rotos, no hay un socialista que no esté destrozado”, afirmó. Añadió que todo su partido quiere “seguir creyendo en que lo que se está diciendo no sea verdad” y que están “realmente dolidos” por la situación del expresidente, que compartió mítines con la candidata del PSOE andaluz, María Jesús Montero, durante la campaña de las elecciones andaluzas del pasado 17 de mayo.
López Gil señaló que los socialistas están “deseando” que se den las explicaciones necesarias y que todo tenga “una explicación”, pero sin ocultar que el golpe interno ha sido considerable.
La posición de los socios: ERC pide explicaciones pero desconfía de la Policía
Entre los socios de investidura, las reacciones son dispares pero ninguna resulta cómoda para el Ejecutivo. La portavoz de ERC en el Parlament catalán, Ester Capella, reclamó que Zapatero “se explique hasta el final”, pero cargó simultáneamente contra los informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional que están en el origen del caso.
“Estamos acostumbrados a los trajes a medida que determinadas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han hecho”, afirmó Capella, en referencia a los informes policiales que, a su juicio, van “más en la línea de reforzar sus tesis que en la de aportar pruebas objetivas”. Aun así, descartó que ninguno de los partidos que apoyó la investidura de Sánchez pueda apoyar ahora una moción de censura.