En la pasada jornada una acción de CaixaBank se negoció a 3,96 euros en el IBEX 35, lo que supuso un cambio del 2,54% frente a la cifra de la sesión previa.
Analizando este dato con el de días previos, invirtió el resultado de la jornada anterior, donde obtuvo una caída del 1,98%, mostrando que no es capaz de asentar una tendencia en fechas recientes.
En la última semana la volatilidad fue de 25,03%, que es una cifra visiblemente inferior al dato de volatilidad anual (37,36%), lo que manifiesta que podemos decir que está pasando por un periodo de mayor estabilidad recientemente.
En relación a la rentabilidad de la última semana, CaixaBank acumula una mejora del 1,25%, de manera que desde hace un año acumula aún una subida del 44,18%.
Tras esta sesión marcaba valores máximos del último año.