

El Banco Central Europeo (BCE) mantendrá este jueves los tipos de interés en el 2% por quinta vez consecutiva, en un contexto marcado por una inflación que sigue moderándose en la eurozona y un crecimiento económico más sólido de lo previsto.
Según comunicó EFE, mercados y analistas coinciden en que el Consejo de Gobierno no introducirá cambios en los tipos de interés, pese a que los últimos datos apuntan a una desaceleración de las presiones inflacionarias.
La economía de la zona del euro muestra resistencia a comienzos de 2026, aunque sin señales claras de aceleración. En este escenario, el BCE optará por la prudencia y reforzará su enfoque dependiente de los datos, con decisiones que se adoptarán reunión a reunión, en lo que varios expertos definen como una etapa de transición en la política monetaria.
Inflación a la baja, pero con presiones persistentes
La inflación interanual de la eurozona se redujo en enero hasta el 1,7%, tres décimas menos que en diciembre, principalmente por la caída de los precios de la energía, que descendieron un 4,1%. Sin embargo, otros componentes siguen mostrando tensiones: los alimentos frescos subieron un 4,4% y los servicios un 3,2%, lo que explica la cautela del BCE.
La inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles como energía y alimentos, alcohol y tabaco, bajó al 2,2% interanual desde el 2,3% de diciembre, pero continúa por encima del objetivo del 2%. Para entidades como Société Générale, este factor, junto con un crecimiento considerado “decente”, justifica el mantenimiento de los tipos sin cambios.

Un enfoque prudente y dependiente de los datos
Desde Pimco, Konstantin Veit señaló que, con la inflación general cerca del objetivo, un crecimiento próximo a la tendencia y mercados laborales aún sólidos, el BCE tiene pocos incentivos para ajustar su política monetaria en este momento. En la misma línea, Ignacio Lena, del equipo de Inversión de Renta Fija de A&G Global Investors, describió la primera reunión del año como “un encuentro de transición”.
No obstante, persisten riesgos a la baja para la inflación, como la apreciación del euro y la entrada de productos baratos procedentes de China. Según Luis Merino, de Santalucía Asset Management, la fortaleza reciente del euro y el precio del crudo estabilizado en torno a los 65 dólares por barril están contribuyendo a aliviar las tensiones inflacionistas.
Aunque el mercado no descuenta recortes de tipos este año, Merino apunta que, si estas tendencias continúan, el próximo movimiento podría ser a la baja tras una prolongada pausa.
El foco en el euro y el contexto internacional
La reunión del BCE también podría verse influida por factores externos, como la nominación de Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, por su impacto potencial en el dólar y en la independencia de la Fed.
En este contexto, los analistas de Rabobank consideran que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, podría intentar frenar la apreciación del euro durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno.
Peter Goves, responsable de análisis de deuda soberana de mercados desarrollados en MFS Investment Management, destacó que los movimientos en el mercado de divisas probablemente ganen protagonismo en la comparecencia, aunque matizó que, en términos de tipo de cambio efectivo, el euro no se ha apreciado de forma tan significativa. En cualquier caso, Goves ve probable que los tipos de interés se mantengan sin cambios durante el resto del año, salvo que surja una nueva crisis.












