La desdolarización no es un fenómeno reciente, pero ha adquirido una notable relevancia en los últimos años, especialmente tras las sanciones económicas impuestas a Rusia en 2022. La reconfiguración del comercio internacional ha promovido el uso de otras divisas, como el euro, el yuan chino y monedas locales que actualmente se ven favorecidas.
La decisión de varios países europeos de restringir el uso del billete estadounidense para transacciones comerciales y financieras responde a la necesidad de reducir la dependencia de la moneda norteamericana y, en consecuencia, fortalecer las economías locales. En un contexto internacional de incertidumbre y volatilidad de los mercados, los gobiernos del viejo continente buscan mayor autonomía y mitigar el impacto de sanciones futuras.
De hecho, el euro avanzó este lunes 13 de enero en el mercado de divisas, impulsado por las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra la Reserva Federal (Fed), un escenario que debilitó al dólar debido al temor a una pérdida de independencia del banco central estadounidense.
La moneda única europea se cotizaba hacia las 16.00 GMT a 1,1680 dólares, en comparación con los 1,1640 dólares del cierre previo en Europa, aunque se mantuvo por debajo del umbral de 1,17 dólares. En la misma línea, el Banco Central Europeo (BCE) fijó el tipo de cambio de referencia del euro en 1,1692 dólares, en una jornada caracterizada por una elevada volatilidad.
Las tensiones se intensificaron tras conocerse que Jerome Powell enfrenta una investigación federal relacionada con su testimonio ante el Congreso en junio pasado sobre la costosa renovación de la sede de la Fed, en un contexto en el que Trump amenaza con cargos penales debido a la negativa del presidente del organismo a recortar los tipos de interés.
Este escenario presionó al billete verde y favoreció al euro, que se movió en una banda de fluctuación de entre 1,1622 y 1,1697 dólares. A este impulso se sumó la mejora significativa de la confianza de los inversores en la zona del euro en enero, según datos de la consultora Sentix, lo que reforzó el atractivo de la moneda única.
El dólar estadounidense pierde su lugar en el sistema financiero y en Europa este fenómeno se aprecia mucho más. Esta medida es parte de un proceso de desdolarización que redefine el equilibrio económico mundial.
¿Por qué algunos países europeos limitan el uso del dólar?
La decisión de reducir la dependencia del dólar responde a varios factores:
- Riesgos geopolíticos: la volatilidad en los mercados internacionales y las sanciones económicas han llevado a replantear el uso de la moneda estadounidense.
- Nuevas alianzas comerciales: la creciente influencia de China y su impulso al yuan ha generado un cambio en las transacciones internacionales.
- Autonomía financiera: los gobiernos europeos buscan fortalecer sus economías sin estar sujetos a fluctuaciones del dólar.
Restricciones al dólar en varios países europeos
Varios países de Europa han implementado restricciones al uso del dólar en distintos grados. Algunos de los más relevantes incluyen:
- Rusia: tras la invasión a Ucrania en 2022 y tras un bloqueo impuesto por los Estados Unidos, promueve acuerdos comerciales en monedas locales.
- Bielorrusia: restringe el acceso a dólares y fomenta el uso del rublo.
- Hungría: limita la dependencia del dólar en operaciones financieras clave.
- Serbia: impulsa el comercio en euros y rublos.
- Turquía: ha restringido el dólar en transacciones estatales y comerciales.
Países que han impuesto restricciones al dólar
Otras naciones, más allá de Europa, han adoptado restricciones severas en el uso del dólar:
- China: promueve acuerdos en yuanes y restringe su uso en ciertos pagos en dólares.
- Irán: debido a sanciones, el dólar no es aceptado en transacciones comerciales.
- Cuba: impone regulaciones estrictas contra el uso del dólar.
- Corea del Norte: prohíbe la circulación del dólar en su sistema financiero.
Las medidas adoptadas por estas naciones reflejan un cambio significativo en la dinámica económica global.