La Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, cuyo titular es Óscar López, y también conocida como “La SEPI” digital, formalizó con la empresa tecnológica Diamond Foundry una inversión de 752 millones de euros para fabricar en España componentes para microchips.
El acuerdo con la empresa fundada por ingenieros del MIT, Stanford y de Princeton en San Francisco y participada por el actor Leonardo DiCaprio, establece la creación de una sociedad conjunta resultado de la colaboración público-privada entre la filial española de esta compañía estadounidense, la SETT e inversores privados.
Fruto de esta operación, que suma una inversión total de 2350 millones de euros hasta 2029, y de la que la SETT participa en un 32%, la compañía informó que ya comenzó en Zaragoza los trabajos para poner en marcha una planta de acabado de obleas de diamante sintético como base para fabricación de semiconductores.
La empresa destacó, además, que independientemente del proyecto zaragozano seguirá desarrollando sus operaciones en Trujillo (Cáceres), donde se producen los diamantes sintéticos que sirven de base para las obleas de los microchips.
Asimismo, la operación, autorizada por el Consejo de Ministros a finales de 2025, prevé reforzar también la producción de los lingotes de diamante monocristalino, un material que presenta un enorme potencial en la microelectrónica.
“La ventaja competitiva del diamante monocristalino SCD (Single Crystal Diamond) es su inmejorable rendimiento en aplicaciones de alto voltaje, alta temperatura y frecuencia, y sus propiedades eléctricas y térmicas, que superan no solo al silicio, sino a las de otros semiconductores”, explica SETT.
Lo cierto es que además de la ampliación de las capacidades de fabricación en Trujillo, la nueva fábrica de Zaragoza se centrará en las actividades de corte de obleas, lapeado (alisado de alta precisión), pulido e inspección, entendida como la revisión de la calidad de las obleas. Sería así el primer establecimiento de una “foundry” para semiconductores “SCD” en España.
Dónde se crearán los 800 empleos que promete la inversión en Diamond Foundry
Por otra parte, la compañía asegura que la actividad de ambos centros impulsará la creación de hasta 500 puestos de trabajo directos en Trujillo y hasta 300 en la capital aragonesa.
Esta tecnología supone un cambio de paradigma en la industria de semiconductores, al utilizar diamantes como sustrato para los chips, que aumenta la eficiencia en la computación con menor gasto energético.
Está previsto, además, que los centros de Trujillo y Zaragoza abastezcan a grandes compañías del sector, cubriendo las necesidades de la industria de fabricación de chips o sectores como defensa y automoción, entre otros.
Otro punto que destaca Diamond Foundry España es que la operación contribuye a fortalecer el liderazgo del país en la industria de los semiconductores y posicionarse como centro de desarrollo de tecnología, además de situar a Europa en cabeza del mercado integrador de la cadena de valor.
Por qué el PERTE Chip es clave para fabricar microchips en España
La inversión de la SETT forma parte del PERTE Chip, cuyo objetivo es reforzar las capacidades de diseño y producción de la industria de la microelectrónica y los semiconductores en España. Así, la ejecución del fondo PERTE Chip, previsto por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia – fondos Next Generation de la Unión Europea (UE) –, está entre las funciones de la SETT, que, además, gestiona dos instrumentos financieros más: Next Tech, dedicado a las tecnologías disruptivas, y Spain Audiovisual Hub, que apoya la digitalización del sector audiovisual.
Diamond Foundry, que produce diamantes de forma sintética, puso en marcha el año pasado los primeros reactores de plasma en racimo en su fábrica de diamantes sintéticos de Trujillo, Cáceres. Cuenta con una producción estimada de entre cuatro y cinco millones de quilates al año, tanto para compradores tradicionales de diamantes como para las industrias de semiconductores.
Por último, la firma recibió 81 millones de euros de la Comisión Europea para desarrollar su actividad en suelo español.