

El Gobierno de Pedro Sánchez ha decidido no presentar candidato para sustituir a Luis de Guindos en la vicepresidencia del Banco Central Europeo (BCE) cuando expire su mandato el 31 de mayo.
La decisión implica que España se quedará al menos un año sin representación en el Comité Ejecutivo del BCE, el máximo órgano de dirección formado por seis miembros. El Ejecutivo confía en recuperar presencia más adelante, pero no ha detallado ni el puesto ni el nombre del aspirante.

El Gobierno renuncia a la vicepresidencia del BCE y deja a España sin silla
El Ejecutivo ha optado por no competir por la vicepresidencia del BCE tras el cierre del plazo de nominaciones. De este modo, España perderá la representación que mantiene desde 2018 con Luis de Guindos. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, aseguró que el objetivo es recuperar un puesto más adelante en la cúpula del banco central.
“España empujará por mantener una representación significativa (en el BCE) como nos corresponde, tanto por cuota accionarial como por importancia de la economía española en el área euro”, afirmó el ministro de Economía. El Gobierno sostiene que existen oportunidades futuras en las renovaciones previstas hasta diciembre de 2027.
Sin embargo, Cuerpo no aclaró a qué cargo aspira España ni quién sería el candidato. Tampoco confirmó si existen garantías políticas para evitar que el país vuelva a quedar marginado en el BCE.
Los candidatos que compiten por la vicepresidencia del Banco Central Europeo
Tras el cierre de las nominaciones, seis aspirantes se han lanzado a la carrera por la vicepresidencia del BCE. El favorito es Olli Rehn, actual gobernador del Banco de Finlandia. Rehn ocupó el cargo de comisario de Asuntos Económicos durante la crisis de deuda y el rescate bancario español.
Durante aquel período, defendió que España debía aplicar “una devaluación salarial del 10%”. En los últimos años, sin embargo, su perfil ha evolucionado hasta ser considerado una de las “palomas” del BCE.
El resto de candidatos son el gobernador del Banco de Portugal, Mário Centeno; el gobernador del Banco de Croacia, Boris Vujcic; el exministro de Finanzas de Lituania, Rimantas Sadzius; el gobernador del Banco de Estonia, Madis Müller; y Martin Kazaks, gobernador del Banco de Letonia.
Las reglas de la elección y el peso político de los Estados miembros
El ganador necesitará una mayoría cualificada reforzada de los Estados miembros de la zona euro. Esto implica el apoyo del 72% de los países, al menos 16 de los 21, que representen el 65% de la población del euro. El nombramiento lo realizará el Consejo Europeo tras consultar al BCE y a la Eurocámara.

Según una regla no escrita, Alemania, Francia, Italia y España cuentan de forma permanente con un asiento en la cúpula del BCE.
Esta norma solo se rompió una vez, cuando España quedó fuera entre 2012 y 2018.
En sus memorias, Luis de Guindos explicó que aquella exclusión fue “un castigo de la canciller alemana Angela Merkel” por las políticas económicas del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
El riesgo político y las futuras vacantes hasta 2027
El Gobierno de Sánchez corre ahora el riesgo de perder de nuevo peso en el BCE si no logra posicionarse en las próximas renovaciones. En los próximos dos años concluyen el mandato del economista jefe Philip Lane, en mayo de 2027; el de la presidenta Christine Lagarde, en octubre de 2027; y el de la representante alemana Isabel Schnabel, en diciembre de 2027.
La presidencia del BCE es el cargo más codiciado. Medios económicos internacionales señalan como favorito al exgobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. Competirá con Klaas Knot, Joachim Nagel e Isabel Schnabel.
“Todos tenemos la más alta estima del señor Pablo Hernández de Cos, un excelente profesional, con una carrera, una experiencia internacional más que contrastada”
El ministro evitó comprometer el respaldo del Gobierno, pese a elogiar reiteradamente su perfil.












