El Impuesto de Sucesiones es uno de los tributos que más controversia genera entre los ciudadanos. Aunque muchas personas desconocen su funcionamiento, cobra especial relevancia en momentos sensibles, como el fallecimiento de un familiar. En ese contexto, los herederos se enfrentan no solo al dolor de la pérdida, sino también a decisiones legales y financieras que pueden afectar seriamente su economía.
En España, aceptar una herencia conlleva casi siempre el pago de este impuesto. Sin embargo, existe una forma legal de evitar que los herederos lo afronten con recursos propios. Todo depende de una cláusula específica que puede incluirse en el testamento.
Qué es el Impuesto de Sucesiones y cuándo se paga
Este impuesto grava el incremento patrimonial que reciben las personas físicas al heredar bienes, derechos o dinero. Es obligatorio para todos los herederos, sin importar su relación con el fallecido ni el lugar donde residan o estén ubicados los bienes .
Para disponer de los activos heredados, los beneficiarios deben acreditar que han cumplido con el pago del impuesto o, en su defecto, que están exentos. Esta condición se aplica incluso a la liberación de fondos bancarios, ya que las entidades financieras actúan como responsables subsidiarias según la Ley 29/1987 .
Cuando no se cuenta con liquidez para asumir este pago, el proceso puede volverse complejo. Por eso, algunos testadores optan por anticiparse y facilitar el abono del tributo desde la propia herencia.
La cláusula del tercio de libre disposición: la clave para evitar el pago
El testamento es una herramienta poderosa cuando se usa con planificación. En concreto, se puede incluir una cláusula que indique que el tercio de libre disposición se destine al pago del Impuesto de Sucesiones. Esto significa que los herederos no tendrán que emplear su propio dinero para cumplir con Hacienda.
La herencia en España se divide en tres partes: la legítima, el tercio de mejora y el de libre disposición. Este último puede asignarse con total libertad por parte del testador. Incluir esta cláusula permite usar ese tercio para satisfacer obligaciones fiscales, aliviando la carga de los beneficiarios.
Además, esta práctica no impide que los herederos reciban sus partes correspondientes del resto de la masa hereditaria, siempre que se respeten los límites legales establecidos por el Código Civil.
Trámites y documentación que deben presentar los herederos
El proceso para acceder a una herencia comienza con la recopilación de varios documentos imprescindibles. Según el Banco de España, los herederos deben contar con:
- Certificado de defunción del causante
- Certificado del Registro de Últimas Voluntades
- Copia autorizada del testamento, o declaración de herederos si no existe testamento
Una vez reunidos estos elementos, deberán presentar:
- Documento de adjudicación y partición de la herencia
- Justificante del pago o exención del impuesto
Solo entonces, las entidades financieras podrán desbloquear las cuentas del fallecido. En muchos casos, si el testamento ha contemplado la cláusula mencionada, será posible emitir un cheque directamente contra la herencia para cubrir el impuesto.
Este trámite se realiza en la entidad bancaria, que emite el pago a favor de la Agencia Tributaria o de la Consejería de Hacienda de la comunidad autónoma correspondiente.
Diferencias entre comunidades y otras exenciones disponibles
El Impuesto de Sucesiones no es uniforme en toda España. Su gestión está transferida a las comunidades autónomas, por lo que las reducciones y exenciones varían considerablemente. En regiones como Madrid o Andalucía, los familiares directos pueden estar casi completamente exentos, mientras que, en otras, la carga fiscal es mucho mayor.
Por eso, es fundamental asesorarse con un profesional para valorar no solo la redacción del testamento, sino también el impacto fiscal según el lugar de residencia del fallecido y los herederos.
La planificación sucesoria permite no solo distribuir adecuadamente el patrimonio, sino también reducir la incertidumbre y los costes para los herederos.