

Iberdrola continúa con su senda alcista en cuanto a ganancias. La primera eléctrica española presentó los resultados 2025 con un beneficio neto que alcanzó los 6285 millones de euros, un 12% más en relación al ejercicio pasado. A lo que se le suma un pago dividendos de 4500 millones, equivalente a 0,68 euros por acción, cifra que explica un aumento del 12% respecto a 2024.
Lo cierto es que la compañía que preside Ignacio Galán superó tanto sus propias previsiones de beneficios como las de los analistas financieros, quienes vaticinaron ganancias de 6220 millones de euros, mientras Iberdrola, en sus cálculos preliminares, puso como principal objetivo dejar atrás la marca histórica de los 6000 millones. Este nuevo hito fue impulsado por el excelente desempeño de sus infraestructuras de redes eléctricas en Estados Unidos y Reino Unido.
También es cierto que sin los ajustes de valor no recurrentes asociados a la cartera de proyectos renovables, que suman 464 millones de euros, el beneficio neto reportado alcanzaría los 6749 millones.
Por su parte, el Ebitda ajustado asciende a 15.680 millones de euros, lo que habla de un incremento del 3%, siempre en comparación con el año anterior. Este crecimiento se debió en gran parte a que el Ebitda en redes que crece un 21% por la mayor base de activos regulados con mejores tarifas.
Con todo, producción y clientes baja un 10% debido a costes no recurrentes de servicios complementarios por la operación reforzada del sistema en la Península Ibérica y a los menores precios.
La Deuda Neta se reduce en 1500 millones de euros hasta 50.200 millones. En cuanto la generación de caja crece hasta los 12.811 millones, un incremento del 8,2% que en millones son 1000 más.
La eléctrica destaca también la mejora de ratios, ya que FFO/deuda neta mejora en 260 puntos básicos y se sitúa en el 25,5%. Y destina, además, 16.700 millones de euros en nueva financiación a tipos muy competitivos, “reforzando la diversificación de instrumentos y mercados”.
La liquidez supera los 21.000 millones de euros, monto que de acuerdo a la compañía es suficiente para cubrir 29 meses de necesidades de financiación.

Inversión récord
La inversión alcanza 14.460 millones de euros, de ese monto, el 60% va destinado a sus dos mercados claves: Estados Unidos y el Reino Unido. También habla de inversiones de 5260 millones en generación, manteniendo una cartera diversificada por tecnologías y geografías. Iberdrola afirma que el 62% se destina a Redes, con un aumento de la inversión orgánica del 13%, para alcanzar una base de activos de 51.000 millones de euros. De los que están completados 2710 MW de nueva capacidad, con 4679 MW ya en construcción y una cartera adicional de 9000 MW lista para 2028.
Por su parte la base de activos de Redes en los Estados Unidos y el Reino Unido, tendrán las redes de transporte como motor de crecimiento, con un nuevo marco regulatorio de transporte en Reino Unido hasta 2031, la integración total de Electricity North West y la plena operatividad de la interconexión Estados Unidos – Canadá.
En Brasil, Iberdrola logró la aprobación para renovar concesiones de distribución por 30 años adicionales y, en Australia, logró la adjudicación de su primer proyecto de redes de transporte. A lo que hay que añadir la compra de participaciones minoritarias en Avangrid, Estados Unidos, y Neoenergia en Brasil. La base de activos regulados crece un 12%, hasta alcanzar los 51.000 millones de euros.

Perspectivas
Iberdrola maneja una previsión de beneficio neto ajustado para 2026 superior a 6600 millones de euros, mientras espera superar los 7600 millones en 2028.
Asimismo, la empresa destaca que la electrificación es imparable, al tiempo que presume de liderar la transformación de las infraestructuras eléctricas en sector de alto crecimiento. Por último, estima 4500 nuevas contrataciones hasta alcanzar una plantilla total de 45.400 empleados.














