En esta noticia
Iberdrola publicó oficialmente la documentación de la oferta pública de adquisición (OPA) sobre la totalidad de las acciones de Neoenergia no controladas por el Grupo que preside Ignacio Galán, según la información remitida hoy a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El monto de la operación ascenderá a unos 1.030 millones de euros.
La empresa explicó a las autoridades regulatorias que este movimiento persigue simplificar la estructura corporativa y organizativa de Neoenergia, “permitiendo una mayor flexibilidad de la gestión financiera y operativa de sus actividades, y atender a los intereses de sus accionistas y demás partes interesadas ahorrando los gastos derivados del mantenimiento de la negociación de las acciones de Neoenergia en el segmento Novo Mercado de B3”.
La historia comenzó el pasado 24 de noviembre de 2025, cuando la primera eléctrica española presentó una OPA por el 16,2% del capital social de Neoenergia, una operación con la que pasaría a controlar el 100% de su filial brasileña.
En cuanto a las condiciones de la operación, Iberdrola ofrece el mismo precio pagado en la adquisición de la participación de Caixa de Previdência dos Funcionários do Banco do Brasil (Previ) correspondiente a un 30,29% del capital, esto es 32,5 reales brasileños por cada acción actualizado por la tasa oficial de tipos de Brasil, llamada SELIC, y minorado por el dividendo extraordinario declarado por Neoenergia el pasado 31 de diciembre de 2025.
Así, sumando los pocos más de mil millones de euros involucrados en esta operación con la del pasado del 31 de octubre, por la que Iberdrola adquirió 30,29% de la mayor distribuidora de energía de Brasil, la cuenta final dice que la multinacional española realizará un desembolso por el 100% de Neoenergia de unos 2950 millones.
La importancia estratégica de esta transacción es de un enorme calado, ya que Iberdrola reafirma su apuesta por el crecimiento en redes eléctricas y por Brasil.
En efecto, Neoenergía, que tiene un 90% de su negocio focalizado en las redes, suministra electricidad a cerca de 40 millones de brasileños a través de cinco distribuidoras en los estados de Bahía, Rio Grande do Norte, Pernambuco, Sao Paulo, Mato Grosso do Sul y Brasilia y de 18 líneas de transporte, lo que la convierte en el primer Grupo de distribución del país por número de clientes.
La compañía está presente en 18 estados y el Distrito Federal, tiene más de 725.000 kilómetros de líneas de distribución eléctrica y 8.000 kilómetros de líneas de transporte y cuenta con 3.600 MW de generación renovable, principalmente hidroeléctrica.
Iberdrola y su apuesta a lo más alto
En sintonía con la estrategia de hacer de Iberdrola un jugador de peso a nivel mundial en el segmento de redes eléctricas, hay que tener en cuenta que ese negocio es también el cure business de su filial estadounidense, Avangrid, compañía que completó su compra un año atrás cuando se hizo con el 18,4% que aún le quedaba para completar el 100%, por 2.350 millones de euros.
Así pues, si se suma el dinero gastado en el control de Neoenergía y de Avangrid, además de la compra del 18,4% del capital de la británica Electricity North West (ENW), en manos de accionistas minoritarios por un total de 2280 millones de euros, estamos hablando de movimientos corporativos de más de 10.000 millones.
Con todo, el mercado espera nuevos pasos, y con la vista puesta en la filial británica. En concreto, apuesta que la estrategia que está implementando la multinacional española de recompra de filiales continúe con la adquisición grupo japonés Kansai del 11% que tiene de ENW.
En este punto vale recordar que la hoja de ruta de la eléctrica presentada en septiembre incluye inversiones de 58.000 millones de euros para impulsar el desarrollo de redes eléctricas hasta 2028, siendo Estados Unidos el principal receptor con 20.000 millones, seguido por Reino Unido con 16.000 millones.