

Grifols anunció esta mañana que prevé amortizar de forma anticipada 500 millones de euros de sus bonos garantizados al 7,5% con vencimiento en 2030. La empresa catalana líder en la producción de medicamentos derivados del plasma, argumenta su decisión en que esta operación permitiría reducir su deuda de mayor coste en el marco de su estrategia para disminuir el gasto por intereses en efectivo, y reforzar su estructura de capital.
Con esta operación, Grifols busca sortear el momento delicado por el que está pasando en el mercado bursátil, mientras debe hacer frente a una nueva ofensiva bajista contra sus acciones en Bolsa, que en lo que va de año sufren una desvalorización del 17,33%.
Para peor, la sesión de hoy no deja margen para el optimismo, ya que la cotización de los títulos de la compañía está bajando un 0,88%, caída que se suma al cierre de los últimos cinco días, jornadas que suman un descenso de su valor del 2,23%. De hecho, el viernes no alcanzaron los nueve euros.
Así, y bajo la presión de este contexto como fondo, la farmacéutica explica que la amortización parcial de los bonos senior garantizados al 7,5% con vencimiento en 2030 se producirá tras la anunciada sindicación del préstamo y la refinanciación prevista de los vencimientos de deuda de 2027 de la compañía, que incluye un préstamo garantizado a largo plazo (Term Loan B), significativamente ampliado por un importe aproximado de 3000 millones de euros, así como una línea de crédito revolving garantizada por alrededor de 2000 millones de dólares.
Asimismo, al tiempo que la sindicación contó con una sólida demanda de inversores globales y un amplio apoyo institucional, la compañía destaca, además, que tras el cierre de la refinanciación, previsto para el 14 de abril, “no afrontará vencimientos de deuda significativos hasta octubre de 2028”.
De acuerdo a Grifols, en conjunto, estas iniciativas proactivas reforzarán el balance de la compañía al reducir el nivel de deuda bruta financiada, disminuir el coste de los intereses en efectivo y mejorar el perfil de vencimientos, al tiempo que la compañía mantiene niveles sólidos de liquidez.
Para Rahul Srinivasan, director financiero de Grifols, este es un nuevo paso adelante en la ejecución de la estrategia financiera de la empresa, ya que “al amortizar de forma anticipada nuestra deuda de mayor coste, reduciremos el gasto por intereses en efectivo y reforzaremos aún más nuestro balance, al tiempo que mantenemos niveles sólidos de liquidez”.
El cierre de la nueva financiación, sujeto al cumplimiento de las condiciones habituales de cierre, es un requisito para la amortización parcial de los bonos senior garantizados al 7,5% con vencimiento en 2030, así como para la refinanciación de los instrumentos de deuda de la compañía con vencimiento en 2028.

Un valor muy debilitado
Si bien desde las últimas semanas los títulos de Grifols se encuentran en el ojo del huracán, el pasado jueves las alarmas sonaron más fuertes que en días anteriores debido a la pronunciada caída que sufrieron. Tanto, que los analistas coincidieron en destacar que valor sigue ofreciendo un nefasto aspecto técnico, como señaló Dow Jones Newswires.
La agencia alertó sobre la alta probabilidad que se pueda acabar viendo un ataque a los 8,432 euros. “Su comportamiento en este nivel de precios es clave”, aseguró, para enseguida alertar que si la compañía pierde estos niveles se confirmará la formación de un throw back al nivel de los 9,91 euros. “Esto”, siguió, “nos haría pensar en una extensión de las caídas hasta los 7,30 euros”.
En concreto, Dow Jones Newswires no ve una señal de fortaleza mientras que se mantenga cotizando por debajo de los 9,91 euros (a primera hora de la tarde la acción cotiza a 8,85 euros), precios más de un 10% por encima de los actuales. “A día de hoy es un valor por el que no deberíamos interesarnos”, sentencia.
Los bajistas se frotan las manos
En este contexto, los bajistas olieron debilidad y desde hace poco más de una semana se lanzaron a consolidar sus posiciones en la farmacéutica. En concreto, los hedge funds que invierten “en corto”, como Millenium International y Kintbury Capital desembarcaron en Grifols con más de 100 millones de euros.
En el caso de Kintbury Capital alcanzo la semana pasada una posición corta del 2% del capital, récord histórico de la empresa que lidera Nacho Abia desde su cargo de consejero delegado.
Así las cosas, estos movimientos bajistas preocupan a los inversores minoritarios, al punto que solicitaron a la compañía que salga a comprar acciones propias con la idea de ampliar la autocartera e intentar ponerles un freno a los inversores especulativos.














