El turismo en España cerró 2025 con un crecimiento del 2,5%, por debajo del 2,9% en que crecerá, previsiblemente, el conjunto de la economía, después de que en los años posteriores a la pandemia el sector incrementara sus tasas muy por encima del PIB general.
Es una de las conclusiones del último informe de la alianza turística Exceltur, presentado este martes, que refleja el proceso de normalización en los crecimientos que venía avanzando el sector, que en 2024 creció el 5,5% y en 2023 el 10,5%.
Para este 2026 auguran un alza del turismo del 2,4%, dos décimas por encima del conjunto de la economía española previsto por el Banco de España, más por el aumento del gasto que por mayores afluencias de turistas, aunque alertan de la creciente incertidumbre internacional, derivada sobre todo de las decisiones de la administración americana.
El turismo extranjero al alza y el nacional se estanca
En 2025, también el empleo mostró crecimientos más moderados, con un alza del 2,3% (frente al 2,7% de la economía en su conjunto), aunque se trata de puestos estables (92% de los nuevos contratos son indefinidos) y mejor remunerados (subida media del 3,9%).
Se observa un diferencial entre la evolución del turismo extranjero, que sigue al alza (+6,8% en el gasto hasta noviembre), y el nacional, estancado (-0,4% hasta septiembre).
En 2025, el PIB turístico se situó en 218.459 millones de euros, el 2,5% más que un año antes, lo que situará el peso del sector en el conjunto de la economía española en el 13%, su valor máximo, que lo consolida como primer sector de actividad.
El vicepresidente ejecutivo de Exceltur, Óscar Perelli, ha destacado en la presentación que se trata de un crecimiento turístico más cualificado, porque lidera el crecimiento de la productividad del trabajo en la economía nacional (con un alza del 3,8%, un punto más que la media española).
Atribuye este avance al esfuerzo inversor de las empresas para reposicionarse hacia productos de mayor valor añadido (más hoteles de cuatro y cinco estrellas) y al aumento de la eficiencia operativa gracias a la tecnología.
Esos factores han permitido que los crecimientos de los resultados de las empresas (han subido el 5,6%) sean superiores a los de las ventas (4%), subida esta última que responde más al aumento de precios de los establecimientos que al crecimiento en ocupación.
El tirón fundamental del sector viene de la demanda extranjera, con un patrón de mayor gasto diario (4,5%) aunque con estancias más cortas (-1,2%).
Estados Unidos se ralentiza
Las evoluciones de los grandes emisores son dispares: crecen los turistas procedentes de Reino Unido (3,2%), Portugal (6,2%) e Irlanda (5,6%), por la evolución positiva de sus economías; pero se reducen las de los grandes países por el peor desempeño de la actividad: Alemania (-3,4%), Francia (-1,1%), Italia (-1,3%) y Holanda (-3,9%).
La larga distancia está marcada por el crecimiento de Asia, con alzas de casi el 14 % desde China y del 10% desde Japón; mientras que Estados Unidos ralentiza su crecimiento (+4,5%) pese al aumento de frecuencias en las líneas aéreas no solo desde Madrid y Barcelona, sino de otros puntos como Málaga o Palma.
Mientras, la demanda nacional mostró en 2025 un estancamiento en sus viajes por España, pero crecieron los viajes y los gastos a destinos internacionales.
Los destinos tradicionales de sol y playa registraron mejores resultados que las ciudades, como consecuencia también de la mejora de la oferta, ha destacado Perelli, que avanza una evolución semejante para este año y pide al Gobierno que acelere la dinamización de estos destinos tradicionales.
En este 2026, con la información de reservas de que disponen las empresas, y a pesar del contexto de incertidumbre geopolítica, las perspectivas empresariales son positivas, con crecimientos en las ventas similares a los registrados en 2025, aunque en este caso con mejor evolución del mercado doméstico que del internacional.
Fuente: EFE