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La campaña de la declaración del IRPF de este año llega con novedades destinadas a aliviar la carga fiscal de los trabajadores con ingresos bajos. En un contexto donde la mayoría de los contribuyentes se preparan para presentar su declaración entre abril y junio, las modificaciones fiscales anunciadas por el Ministerio de Hacienda pueden traducirse en un alivio económico directo para millones de asalariados.
Al mismo tiempo que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) sube en 2026, el Ejecutivo ha confirmado ajustes en el impuesto sobre la renta que permitirán a quienes perciben salarios cercanos al mínimo deducir una cantidad significativa para que dicha subida no se vea neutralizada por la tributación. Esta medida está pensada para preservar la renta disponible de los trabajadores con ingresos más bajos.

Qué trabajadores podrán hacer esta deducción
Los cambios fiscales anunciados por Hacienda permiten que los trabajadores con ingresos iguales o inferiores al Salario Mínimo Interprofesional (SMI) eviten pagar más IRPF debido al aumento de este salario base. Según estimaciones de técnicos del Ministerio de Hacienda y del sindicato Gestha, la deducción podría rondar 592,68 euros anuales para quienes cumplan los requisitos.
El punto clave es que esta deducción se aplicará a quienes tengan rendimientos íntegros del trabajo por debajo del SMI y no superen otros límites de ingresos secundarios, como rentas adicionales que sumen más de 6500 euros al año. Esto está diseñado para que el incremento del SMI no empuje a estos trabajadores a empezar a tributar cuando antes quedaban exentos.
La medida no solo responde al aumento del SMI, que se ha fijado en 17 094 euros brutos anuales, sino también al compromiso del Gobierno de ajustar la fiscalidad a esta realidad y evitar que el nuevo salario se reduzca por una mayor tributación en el IRPF.
Cuáles son los requisitos para acceder a la deducción
No todos los trabajadores con salarios bajos podrán acogerse automáticamente a esta deducción. Para beneficiarse de ella, los contribuyentes deben cumplir una condición de ingresos específica: sus rendimientos íntegros del trabajo deben ser iguales o inferiores al SMI, y sus ingresos globales no deben superar ciertos límites que Hacienda ha establecido.
Además, para calcular la deducción, se tendrá en cuenta la cuota del IRPF que corresponde tras aplicar otras posibles deducciones o reducciones habituales, como las vinculadas a familia o situación personal. La deducción se aplicará directamente en el borrador de la declaración de la renta, facilitando así a los contribuyentes ver cómo impactará en su resultado final.
Fuentes fiscales insisten en que esta deducción busca impedir que la subida del SMI quede anulada por una mayor tributación, lo que, de otro modo, podría ocurrir si los ingresos aumentan, pero las cargas fiscales se mantienen sin adaptar.
Cómo afectará a la declaración de la renta de 2026
La deducción de casi 600 euros se aplicará en la declaración de la renta que los trabajadores presentarán en 2026 por los ingresos obtenidos en 2025. Hacienda espera que esta medida beneficie a millones de asalariados, especialmente a aquellos que viven exclusivamente de un contrato laboral con retribuciones cercanas al salario mínimo.
En la práctica, esto significa que muchos contribuyentes que antes habrían tenido que pagar IRPF con su salario mínimo verán reducida o incluso eliminada esa cuota fiscal, lo que se traducirá en mayor dinero neto en su bolsillo.
Este ajuste fiscal se suma al esquema de deducciones existentes, aunque los técnicos de Hacienda advierten que no todos los perceptores del SMI podrán agotar la deducción si tienen otras fuentes de ingreso o cargas familiares específicas.
Además, las autoridades fiscales han señalado que el coste de aplicar esta deducción podría rondar los 200 millones de euros para las arcas públicas, una cifra que refleja el impacto presupuestario de intentar adaptar el sistema tributario a los cambios en la realidad salarial española.
Qué debes hacer si quieres beneficiarte de esta deducción
La propia Agencia Tributaria incorporará de manera automática la deducción en el borrador de la declaración de la renta, pero es responsabilidad del contribuyente revisar que sus datos fiscales son correctos antes de confirmar la presentación. Además, es importante comprobar que no se superan los límites de ingresos adicionales que puedan excluir a una persona de esta deducción específica.

También es recomendable aprovechar el acceso a simuladores oficiales, como el que ofrece la Agencia Tributaria o programas de gestión fiscal, para comprobar de antemano cómo quedaría la declaración con la nueva deducción incluida. Esto puede ayudar a evitar errores o sorpresas cuando llegue la temporada de presentación entre abril y junio de 2026.
Aunque la medida está pensada para trabajadores, algunos analistas fiscales han resaltado que existen otros beneficios adicionales en el IRPF para distintos colectivos, como familias numerosas o gastos específicos, que también pueden afectar al resultado de la declaración. Sin embargo, la deducción vinculada al SMI es, sin duda, la que ha generado más atención entre los contribuyentes con ingresos bajos.














