En esta noticia
El mes de marzo marca el inicio de la primavera y el momento en el que muchos propietarios deciden renovar jardines, patios o fincas. Sin embargo, la distancia mínima para plantar árboles es una obligación legal que puede evitar conflictos y sanciones.
Aunque cada ayuntamiento puede tener su propia normativa municipal, existen reglas generales recogidas en el Código Civil, aprobado mediante el Real Decreto de 24 de julio de 1889. Estas normas afectan a quienes tienen propiedades colindantes.
Respetar la distancia mínima para plantar árboles en marzo no es solo una cuestión estética o de convivencia. También puede tener consecuencias legales si no se cumplen las exigencias establecidas.
Distancia mínima para plantar árboles según el Código Civil
El Código Civil es claro al establecer la distancia mínima para plantar árboles cerca de una heredad ajena. La norma general fija límites concretos cuando no existan ordenanzas municipales específicas.
“No se podrá plantar árboles cerca de una heredad ajena sino a la distancia autorizada por las ordenanzas o la costumbre del lugar, y, en su defecto, a la de dos metros de la línea divisoria de las heredades si la plantación se hace de árboles altos, y a la de 50 centímetros si la plantación es de arbustos o árboles bajos”
Además, el mismo artículo reconoce que el propietario afectado puede exigir que “se arranquen los árboles” plantados a menor distancia. Por eso, en marzo, cuando se multiplican las plantaciones, conviene revisar la distancia mínima para plantar árboles antes de actuar.
Ramas y raíces: cuándo puede actuar el vecino
Incluso si se respeta la distancia mínima para plantar árboles, el crecimiento natural puede generar conflictos. Las ramas pueden invadir la parcela colindante con el paso del tiempo.
“Si las ramas de algunos árboles se extendieren sobre una heredad, jardines o patios vecinos, tendrá el dueño de estos derecho a reclamar que se corten en cuanto se extiendan sobre su propiedad”.
En el caso de las raíces, la norma va más allá: “Si fueren las raíces de los árboles vecinos las que se extendiesen en suelo de otro, el dueño del suelo en que se introduzcan podrá cortarlas por sí mismo dentro de su heredad”. Estas situaciones pueden derivar en reclamaciones civiles si no se respetan los límites.
Árboles medianeros y consecuencias legales por incumplir la distancia mínima para plantar árboles
El Código Civil también regula los árboles medianeros. “Los árboles existentes en un seto vivo medianero se presumen también medianeros, y cualquiera de los dueños tiene derecho a exigir su derribo”. No obstante, los árboles que actúan como mojones “no podrán arrancarse sino de común acuerdo entre los colindantes”.
Aunque la norma estatal no establece sanciones administrativas directas, sí abre la puerta a reclamaciones ante un juez. El incumplimiento de la distancia mínima para plantar árboles puede terminar en una condena judicial e indemnizaciones por daños y perjuicios.
Además, existen ordenanzas municipales que sí contemplan multas. Es el caso de la Ordenanza Municipal para la Protección de la Convivencia Vecinal de Soto del Real, en Madrid, donde se tipifican infracciones vinculadas al mantenimiento de parcelas privadas, con sanciones que pueden alcanzar los 500 euros.
Por ello, antes de plantar árboles o setos en marzo, es fundamental comprobar la distancia mínima para plantar árboles y consultar la normativa local para evitar conflictos vecinales y posibles sanciones económicas.