

A partir del 1 de enero de 2026, las pensiones contributivas del sistema de la Seguridad Social, incluida la pensión por incapacidad permanente total, se revalorizaron un 2,7%, conforme al ajuste automático que vincula las pensiones con la inflación media anual. Este porcentaje se aplicó sobre la cuantía que tenía cada pensión al 31 de diciembre de 2025.
Este incremento general del 2,7% afecta a las pensiones contributivas, lo que incluye prestaciones como la incapacidad permanente total, la jubilación, la viudedad y otras. La pensión por incapacidad permanente total se concede cuando una persona ya no puede continuar en su trabajo habitual por motivos de salud, aunque en muchos casos sí puede desempeñar otro tipo de empleo acorde con su situación clínica.
La revalorización interanual del 2,7% supuso una mejora del poder adquisitivo de los pensionistas, aunque el efecto exacto depende de la cuantía de cada prestación. En febrero de 2026, los beneficiarios de una pensión por incapacidad permanente total empezarán a percibir este ajuste en su nómina con efectos desde el 1 de enero cuando comiencen los pagos a final del mes. La cuantía final varía según la base reguladora y los mínimos aplicables.

Incremento de la pensión por incapacidad permanente total en 2026
Las cuantías concretas de cada pensión dependen de la situación individual de cada persona (base reguladora, mínimos, cónyuge a cargo, etc.). Por ello, en la práctica, la cifra que percibe cada pensionista tras aplicar la revalorización del 2,7% puede variar ampliamente y debe consultarse en el INSS o en la carta anual que este organismo envía a cada beneficiario.
Para quienes reciben una pensión por incapacidad permanente total, la actualización del 2,7% se aplica conforme a las reglas del INSS, tomando como base la cuantía reconocida a finales de 2025. La cifra final depende de la base reguladora, el porcentaje aplicable y los posibles mínimos establecidos para 2026.
El importe efectivo puede variar según el grado de incapacidad, la edad y la situación familiar (por ejemplo, si el pensionista tiene cónyuge a cargo u otras cargas), especialmente cuando se aplican cuantías mínimas en la retribución.

Compatibilidad entre incapacidad permanente total y empleo en 2026
La compatibilidad entre incapacidad permanente total y trabajo depende de varios factores. En general, esta pensión sí puede compatibilizarse con un empleo distinto al que motivó la incapacidad, siempre que se respeten las limitaciones médicas y no se incumplan las normas del INSS.
En grados como la incapacidad permanente absoluta o la gran invalidez, la compatibilidad con un empleo es mucho más restringida. Debe analizarse caso por caso, ya que estas categorías implican incapacidad general para cualquier actividad laboral. Por ello, antes de compatibilizar con trabajo, es recomendable consultar con el INSS para evitar incompatibilidades o revisiones de la pensión.











