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BlackRock sale definitivamente de Naturgy. Ayer a última hora, Global Infrastructure Partners (GIP), sociedad controlada por el fondo estadounidense, comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el proceso de venta del 11,4% que tiene en la primera gasista y tercera eléctrica española por 2790 millones de euros.

Este movimiento obliga a un nuevo reparto del poder en la empresa que lidera Francisco Reynés, quien se verá nuevamente obligado a reestructurar el consejo de administración, que ya lleva un año de agitación accionarial.

El impacto en Naturgy

El desarrollo de este futuro reparto de influencia que abre la salida de GIP entre CriteriaCaixa y el fondo australiano IFM preocupa a los inversores, que reaccionaron castigando la acción de Naturgy con una caída del 7,40%.

Sucede que el precio de colocación, de 25,20 euros por título, supone un descuento de casi un 6% (5,6%) respecto a los 26,7 euros del cierre de Naturgy el lunes, valor por debajo de los 3.000 millones que valía su participación accionarial ayer en Bolsa.

Adicionalmente, seguramente los inversores tienen muy en cuenta el pacto parasocial cerrado entre GIP y Naturgy en cuestiones relacionadas con definiciones corporativas, entre las que destaca, precisamente, el nuevo reparto del consejo de administración, acuerdo que ahora es papel mojado.

También es cierto que esta bajada responde, además, a las turbulencias que sacuden al Ibex 35 y en particular el sector de la energía por la guerra de Irán.

Los efectos de la transacción

Yendo a la comunicación que el socio saliente envió a la CNMV, en ella informa que designó a JP Morgan y Goldman Sachs como coordinadores para gestionar la colocación acelerada (accelerated bookbuilt offering), dirigida a inversores cualificados.

En concreto, GIP se desprende de hasta 110.753.554 acciones ordinarias de Naturgy, cantidad que representa al 11,4% del capital y equivale al 100% de la participación de GIP III Canary 1 en la gasista.

Así, y una vez producida la transacción, no solo BlackRock habrá deshecho toda su participación accionarial en la energética española, sino que pone fin a un negocio que le reportó plusvalías de 1100 millones de euros, sin contar dividendos, una década después de su entrada en la empresa.

La relación de GIP con Naturgy

En efecto, GIP ingresó a Naturgy en 2016, a través de una doble operación. Por una parte, adquirió un 10% a Repsol; mientras que, por otro lado, se hizo con un 10% tras cerrar un acuerdo con el grupo La Caixa, acciones por las que en ambos movimientos pagó 19 euros la unidad, cotización que llevó la operación a 3802 millones de euros.

En diciembre de 2025 comenzó el proceso de salida de Naturgy con la venta de un primer paquete del 7,1%, que se completó con el 11,4% anunciado ayer.

Blackrock de Naturgy y reabre el proceso de reorganización del consejo de administración. Foto: EFE

¿La oportunidad de IFM?

Con la salida de GIP del accionariado, el foco de atención se centra sobre la compañía australiana de administración de inversiones, ya que tanto el socio mayoritario y dueño del 26% de la gasista, CriteriaCaixa, como el propio Gobierno, tienen temores fundados de que IFM pueda aprovechar la oportunidad que tiene por delante para ampliar su participación en Naturgy.

La buena noticia para los catalanes y el Ejecutivo es que el formato de colocación acelerada no permite la venta a un solo accionista.

Sin embargo, Renta 4 plantea otro posible escenario que bien podría mutar en un nuevo foco de turbulencias con final imprevisible.

Porque tras valorar que este movimiento previsiblemente provocará un ajuste de la cotización al precio de colocación y considerar que la noticia es positiva, ya que permite otorgar a la cotización una mayor liquidez, además de quitar uno de los focos de presión de salida de papel, el banco de inversión se muestra cauto en el corto plazo para tomar posiciones en Naturgy, “ya que no descartamos que el fondo CVC, que mantiene una posición del 13,8%, pueda hacer un movimiento similar al que realizó GIP”.

Pero hay más. La operación de venta anunciada el lunes, además de reforzar el peso relativo de los accionistas de referencia, con casi seguridad aumentará el ‘free float’ efectivo tras la reciente OPA parcial lanzada por la compañía para mejorar la liquidez de sus títulos, en la que adquirió 88 millones de acciones, cuyo peso en el capital social es del 9,08%.

Para poner blanco sobre negro, lo cierto es que, por el momento, y a la espera de ver cómo se decanta el proceso de reordenación del consejo de administración tras la salida de BlackRock, el accionariado de Naturgy está encabezado por CriteriaCaixa, con un 26% de la compañía.

Como segundo socio de referencia, aparece el fondo IFM, que ostenta una participación del 15,2%, seguido por CVC con el 13,8%. Mientras que con participaciones minoritarias figuran Alba Europe y el grupo argelino Sonatrach con el 5 y 4,1%, respectivamente.

Para Bankinter es una buena oportunidad de compra

La analista de la entidad, Aránzazu Bueno, asegura que a los actuales niveles en los que se mueve el precio de los títulos, “nos parece una buena oportunidad de compra”.

Punto seguido, Bueno añade que “Naturgy estaría cotizando a un PER 2026 de 12,7x y con una rentabilidad por dividendo de 7,1%. El dividendo suelo establecido en su Plan Estratégico para 2027 es de 1,90 euros, con lo que la rentabilidad de cara a 2027 se eleva a 7,5%”.

“Además”, sigue, “con esta operación BlackRock completa su salida del grupo, por lo que no veremos más colocaciones por parte de este accionista”.

Por último, da una recomendación de ‘comprar’ para Naturgy, con un precio objetivo de 28,60 euros, que supone un potencial alcista del 16,35% frente a la cotización actual.