

La estabilidad económica se ha convertido en una preocupación constante para buena parte de los hogares en España. El aumento del coste de vida, el encarecimiento de la vivienda y la presión fiscal han reducido el margen mensual de millones de trabajadores, incluso de aquellos que cuentan con empleo estable.
Un reciente análisis de la fintech Fintonic sostiene que el 80% de los españoles vive por debajo de lo que denomina la “línea de ansiedad financiera”. Esto implica que sus ingresos no alcanzan para cubrir el mes con holgura ni para generar ahorro sostenido.
Según el estudio, más del 50% llega al día de cobro con menos de 50 euros en sus cuentas bancarias, una señal clara de fragilidad económica.

Qué es la línea de ansiedad financiera y dónde se sitúa
El estudio de Fintonic, basado en el análisis de millones de transacciones bancarias, establece un umbral concreto: los 2000 euros netos al mes. Por debajo de esa cifra, aproximadamente una de cada dos personas presenta una alta probabilidad de cerrar el mes con menos de 50 euros disponibles. Por encima, el riesgo baja a una de cada tres.
La cifra no es menor si se compara con los datos oficiales. Según la Agencia Tributaria, el salario mediano en España ronda los 1550 euros netos mensuales, lo que sitúa a la mayoría de los trabajadores por debajo de ese umbral de estabilidad financiera.
Además, los datos de la Encuesta de Estructura Salarial del INE muestran que una parte significativa de los empleados percibe salarios brutos que, tras impuestos y cotizaciones, se sitúan claramente por debajo de esos 2000 euros netos.
Cruzar esta barrera marca una diferencia real en la capacidad de afrontar gastos ordinarios y extraordinarios sin tensión permanente.
Jóvenes y rentas medias, los más expuestos
El impacto es especialmente visible entre los más jóvenes. Según la infografía difundida por Fintonic, el 70% de los menores de 24 años llega al final de mes con menos de 50 euros en sus cuentas si perciben ingresos inferiores al umbral señalado. Incluso en franjas de edad superiores, el porcentaje sigue siendo elevado cuando los ingresos no superan los 1500 o 2000 euros mensuales.
El análisis desmonta una idea extendida de que el coste de vida en España es suficientemente bajo como para compensar salarios más modestos. La realidad que reflejan los datos es distinta: el margen financiero es mínimo para una gran mayoría de trabajadores.
La propia fintech señala que quienes están por debajo de la “línea de ansiedad financiera” no logran construir ahorro ni absorber imprevistos sin recurrir a crédito.
Este fenómeno coincide con otros indicadores oficiales que apuntan a un aumento de la vulnerabilidad financiera. El Banco de España ha advertido en varios informes sobre el bajo nivel de ahorro en determinados segmentos de la población y la elevada exposición al endeudamiento de los hogares con menor renta.
La combinación de salarios ajustados y gastos estructurales elevados explica por qué una parte tan amplia de los españoles vive con sensación de estrés económico constante.
Cuál es el sueldo mínimo para llegar tranquilo a fin de mes
El estudio fija ese umbral psicológico y práctico en 2000 euros netos al mes, lo que equivale aproximadamente a 2700 euros brutos antes de impuestos, según estimaciones habituales de retenciones. A partir de esa cifra, el flujo de ingresos comienza a generar margen suficiente para cubrir gastos corrientes y permitir cierto nivel de ahorro.
No se trata de un salario de lujo. Es una referencia estadística que marca la diferencia entre llegar justo o disponer de margen. Si el salario mediano se sitúa en torno a los 1550 euros netos, como indican los datos fiscales, el salto hasta los 2000 euros representa un incremento relevante que no está al alcance de la mayoría.

El dato más contundente del análisis es que el 80% de los españoles se encuentra por debajo de ese umbral. Eso significa que ocho de cada diez trabajadores viven con una presión financiera estructural. No implica necesariamente endeudamiento extremo, pero sí una falta de colchón que convierte cualquier gasto inesperado en un problema inmediato.
La llamada “línea de ansiedad financiera” no es una categoría oficial, pero funciona como un indicador práctico del margen real que tienen los hogares. En un contexto de inflación persistente y mercado laboral tensionado, la cifra de 2000 euros netos se consolida como referencia para quienes buscan estabilidad económica sin sobresaltos.














