La histórica fábrica del grupo Euroquímica, propietaria de los detergentes y jabones Lagarto, cerrará definitivamente sus puertas en Zaragoza tras 55 años de actividad ininterrumpida. La compañía decidió trasladar toda la producción a Illescas, en Toledo, donde ya concentra gran parte de su actividad industrial y corporativa.
El cierre pone fin a una de las plantas más emblemáticas de la industria aragonesa. La fábrica ubicada en el polígono Malpica comenzó a operar en 1971 y durante décadas fue uno de los principales motores de producción de la compañía.
La decisión fue adelantada por medios regionales y posteriormente confirmada por distintas fuentes sindicales. La medida afecta directamente a decenas de trabajadores que ahora afrontan un escenario de incertidumbre laboral.
Qué sucederá con los empleados tras el cierre de la fábrica de jabón Lagarto
La empresa ha iniciado un proceso de movilidad geográfica de acuerdo con lo establecido en el artículo 40 del Estatuto de los Trabajadores. Según fuentes sindicales, la decisión afectará aproximadamente a 40 empleados de la planta ubicada en Zaragoza.
El traslado de la producción iniciará, previsiblemente, durante el segundo semestre de 2026, una vez finalizado el periodo legal de consultas con los representantes de los trabajadores. Dicho proceso no podrá extenderse por más de 15 días.
Desde CC.OO. Industrias Aragón, expresaron su preocupación por el impacto que esta medida podría tener sobre toda la plantilla. En la fábrica conviven empleados jóvenes junto a veteranos que han estado vinculados a la compañía durante varias décadas y ahora enfrentan un futuro laboral incierto.
Por el momento, como explicó Víctor Fortuño, representante sindical, “la mesa de negociación aún no se ha formalizado ni se ha recibido la documentación adecuada por parte de la empresa”.
Razones del cierre de la planta de Zaragoza por parte de Euroquímica
Euroquímica busca concentrar toda su producción en una única planta industrial ubicada en Illescas, Toledo. En dicho lugar se desarrolla gran parte de la actividad productiva así como la sede social de la empresa.
La planta de Zaragoza desempeñaba un papel estratégico por su ubicación logística, principalmente para abastecer el norte peninsular y facilitar las exportaciones a mercados internacionales. No obstante, la compañía decidió finalmente centralizar toda su producción.
Adicionalmente, la empresa se encuentra en un proceso de reestructuración desde hace varios años. En 2022, Euroquímica tuvo que solicitar concurso de acreedores y en 2023 logró evitar la quiebra tras la intervención del fondo luxemburgués Tertius Capital.
Asimismo, el grupo aplicó en 2024 un expediente de regulación de empleo (ERE) que impactó al 20% de su plantilla total, alrededor de 80 trabajadores entre las dos sedes, aunque finalmente se resolvió a través de bajas incentivadas y salidas voluntarias.
Jabón Lagarto: historia y origen de una marca icónica en España
La marca Lagarto se estableció en 1914, cuando un empresario de San Sebastián transformó su negocio de velas en una fábrica de jabón, debido a la creciente adopción de la luz eléctrica en los hogares.
Décadas después, en 1971, se inauguró la planta de Zaragoza, la cual, desde los años ochenta, se consolidó como uno de los principales centros de producción de la empresa. En 1992, Euroquímica adquirió la marca y comenzó a gestionar simultáneamente las instalaciones de Illescas y Malpica.
La tradicional pastilla de jabón con letras rojas en mayúsculas se ha convertido en uno de los productos más emblemáticos de diversas generaciones de consumidores españoles. El origen del nombre de la marca también posee una historia particular: surgió debido a que los primeros operarios desconfiaban de la maquinaria y exclamaban “¡Lagarto!, ¡lagarto!” mientras observaban el proceso de fabricación.
El director general de Euroquímica, Sergio Talavera, manifestó recientemente la relevancia histórica de la marca al afirmar: “Hemos salvado la compañía gracias a una marca como Lagarto; probablemente, si hubiéramos tenido otra, no estaríamos hablando”.
Talavera también subrayó el valor simbólico del producto y afirmó: “Nosotros nos sentimos muy orgullosos del jabón lagarto” y enfatizó que “la marca es el leitmotiv” de la empresa.