La histórica planta del jabón Lagarto en Zaragoza cerró sus puertas de manera definitiva tras más de cinco décadas de actividad ininterrumpida. La decisión fue adoptada por el grupo Euroquímica, que trasladará toda la producción a su complejo industrial de Illescas, en Toledo, en el marco de un proceso de reorganización empresarial.
La fábrica, situada en el polígono Malpica, inició sus operaciones en 1971 y durante décadas se consolidó como uno de los principales centros productivos de la compañía y un punto de referencia del tejido industrial del norte del país.
La medida impacta de manera directa a cerca de 40 empleados, incluyendo tanto jóvenes profesionales como trabajadores con décadas de trayectoria dentro de la empresa.
Qué paso con los trabajadores tras el cierre
La empresa ha implementado un procedimiento de movilidad geográfica estipulado en el artículo 40 del Estatuto de los Trabajadores. El propósito es trasladar la actividad productiva de Zaragoza a la planta de Illescas, donde ya se concentra una parte significativa de la producción del grupo y se localiza su sede social.
De acuerdo con los sindicatos, el proceso impactará a aproximadamente 40 trabajadores, entre los cuales se encuentran empleados con años de experiencia en la compañía y profesionales más jóvenes que deberán considerar posibles traslados o alternativas laborales.
Desde Comisiones Obreras manifestaron su preocupación por las repercusiones en la plantilla e indicaron que las negociaciones formales aún no han comenzado. Después del período de consultas, se anticipa que el traslado se efectúe en el segundo semestre de 2026.
Razones del cierre de la fábrica en Zaragoza
La compañía aspira a centralizar toda su actividad industrial en una única instalación. La planta de Illescas ya agrupa la mayor parte de la producción y también la sede social del grupo. La dirección sostiene que la concentración de operaciones permitirá optimizar la eficiencia y reducir costes estructurales.
La decisión se toma después de varios años complicados para la empresa. En 2022, Euroquímica solicitó concurso de acreedores y, un año más tarde, logró evitar la quiebra gracias a la intervención del fondo luxemburgués Tertius Capital. Durante 2024, el grupo implementó un expediente de regulación de empleo que afectó aproximadamente al 20% de su plantilla total, aunque ese ajuste se solucionó mediante bajas voluntarias e incentivadas.
La sorprendente historia detrás de una de las marcas más icónicas de España
La marca Lagarto surgió en 1914, cuando un empresario de San Sebastián optó por transformar su negocio de fabricación de velas hacia la producción de jabón, motivado por la expansión de la electricidad en los hogares.
Décadas después, la apertura de la planta de Zaragoza facilitó la ampliación de la producción y, en los años ochenta, el complejo se estableció como uno de los principales centros productivos de la compañía.
La tradicional pastilla de jabón con letras rojas se consolidó con el tiempo como un producto emblemático para diversas generaciones de consumidores en España.
El nombre de la marca también tiene una historia interesante: se originó cuando los primeros trabajadores mostraban desconfianza ante la maquinaria industrial y repetían la expresión “¡Lagarto, lagarto!” durante el proceso de fabricación. En la actualidad, más de un siglo después del surgimiento de la marca, el cierre de la planta zaragozana concluye un capítulo significativo en su historia industrial.