En esta noticia
- Dimisión en Sargadelos y choque con Inspección de Trabajo
- ERTE en Sargadelos: alcance, trabajadores afectados y cierre temporal
- Seguridad laboral, sílice y el origen del conflicto en Sargadelos
- Situación económica de Sargadelos: sin deudas y en expansión
- Reacción institucional y tensión con la Xunta
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La histórica fábrica gallega Sargadelos enfrenta una nueva crisis que agrava el escenario de incertidumbre laboral. Tras un conflicto con la Inspección de Trabajo, su propietario, Segismundo García, anunció su dimisión como CEO y la activación de un ERTE por “fuerza mayor”.
La decisión impacta de lleno en la planta de Cervo (Lugo), donde los trabajadores se encontraron con las puertas cerradas al inicio de la jornada. La medida llega después de reiterados enfrentamientos con las autoridades laborales por las condiciones de seguridad.
El conflicto, lejos de responder a problemas económicos, se produce en un contexto que la propia empresa describe como positivo. Según García, “Se deja una empresa sin deudas, con amplia y recurrente tesorería, prestigiada en el mercado y en plena época de expansión”.
Dimisión en Sargadelos y choque con Inspección de Trabajo
La dimisión de Segismundo García marca un punto de inflexión en la crisis de Sargadelos. En una carta enviada al juzgado y a los medios, el empresario justificó su salida con duras críticas hacia la Inspección de Trabajo.
En ese documento, denunció la “altanería”, “engreimiento” y “chulería” del organismo, al que acusa de “obligar” a “cesar en las funciones ejecutivas que venía realizando”. El detonante fue una nueva inspección centrada en las condiciones de seguridad en la planta.
El conflicto no es nuevo. La empresa ya había enfrentado un expediente tras detectarse casos vinculados a la exposición al polvo de sílice. En esta ocasión, la situación derivó en una paralización directa de la actividad productiva.
ERTE en Sargadelos: alcance, trabajadores afectados y cierre temporal
Como consecuencia directa del conflicto, Sargadelos activó un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) “por fuerza mayor con efecto desde el día 27” y hasta el 15 de diciembre.
La medida afecta a la plantilla de producción de la fábrica de Cervo, con 78 mujeres y ocho hombres incluidos en el expediente. La planta de O Castro, en Sada, queda fuera de esta decisión.
En la comunicación a los trabajadores, la empresa explicó que la paralización fue “obligada” tras los requerimientos vinculados a riesgos por exposición a sílice. Además, aclaró que “tal situación nos obliga a interrumpir (confiemos que temporalmente) la actividad productiva”.
Seguridad laboral, sílice y el origen del conflicto en Sargadelos
El núcleo del conflicto en Sargadelos radica en los riesgos asociados al polvo de sílice en determinados puestos de trabajo. Según la empresa, estos riesgos “de existir, pueden ser perjudiciales para la salud de los trabajadores”.
La dirección sostiene que la interrupción de la actividad busca garantizar la seguridad. En ese sentido, remarcó que la medida “constituye una causa de fuerza mayor en los términos previstos en la normativa laboral”.
Sin embargo, la tensión aumentó tras una inspección en la que participaron técnicos que, según el empresario, acudieron equipados como “astronautas”, lo que profundizó el enfrentamiento institucional.
Situación económica de Sargadelos: sin deudas y en expansión
En paralelo a la crisis laboral, Sargadelos atraviesa un momento económico sólido. La empresa logró amortizar un crédito de un millón de euros con diez años de antelación, lo que refuerza su posición financiera.
Desde la dirección destacan que “prácticamente ninguna empresa sale con buen pie” de una situación concursal, pero Sargadelos no solo evitó el cierre, sino que avanzó en la reducción de deuda.
El propio García subrayó que la firma incluso incrementó su tesorería, lo que permitió proyectar nuevos planes de expansión, como la apertura de una tienda en República Dominicana.
Reacción institucional y tensión con la Xunta
El conflicto en Sargadelos también generó reacción política. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, pidió “seriedad” y el “cumplimiento de la ley” tras conocerse el ERTE.
Además, aseguró que el Gobierno gallego intentará mediar, como ya ocurrió en episodios anteriores. “Intentaremos hacer el papel que nos llevó a la solución”, afirmó, aunque advirtió sobre los límites de actuación de la autoridad laboral.
Mientras tanto, los trabajadores permanecen en una situación de incertidumbre, con la actividad paralizada y a la espera de una resolución que permita reanudar la producción.